Cuando tenía 18 años, la piloto poblana Alexandra Mohnhaupt Quintana tomó la decisión de terminar con su carrera, luego de sufrir un fuerte accidente en 2018 durante la primera práctica oficial en F3 en el Circuito de Spa en Bélgica, que dejó como saldo pérdida total del coche y a ella con costillas comprimidas y dos hematomas cerebrales.
En entrevista exclusiva para El Heraldo de Puebla, cinco años después del golpe físico, anímico y mental, la joven de 23 años habló sobre su regreso al automovilismo:
“En 2018 tomo la decisión de irme a la Fórmula 3 Británica. Me estaba yendo muy bien. Empecé con las prácticas y en la práctica antes de la primera carrera tuve un accidente muy fuerte en la curva y el coche fue pérdida total. Se partió en dos. Emocionalmente me pegó mucho. Momentáneamente perdí la vista, no me podía mover, tenía costillas comprimidas, me dolían las piernas, caminé encogida un buen rato, tuve dos hematomas cerebrales y todo eso no se me revisó en Europa hasta que tomé la decisión de regresarme a México para checarme. Cuando llego, los doctores no tenían idea de cómo soporté el vuelo. Ahorita estoy de milagro, sentía que ya no daba una”.
La piloto recuerda muy poco sobre el accidente. Era la última práctica del día, le faltaba muy poco para bajar del automóvil. No fue error de piloto y ni ella ni su equipo entendieron qué es lo que había pasado. Tras el golpe, abrió los ojos, pero no veía nada. Recuerda a los marshals (comisarios de pista) acercarse, muy agitados. Ella sentía un dolor insoportable en las piernas, de hecho, creyó que se las había destrozado y, por la desesperación de no poder ver y moverse, se desmayó y despertó en el hospital.

El accidente afectó a Alexandra no solo física, sino mentalmente. Era la primera vez que su familia no la acompañaba a una práctica o a una carrera oficial. Eran las primeras prácticas oficiales de la Fórmula 3. Sin embargo, después de lo que vivió y cuando empezaba a recuperarse, puso todo sobre la balanza y se inclinó por hacer una vida normal, lejos del automovilismo para terminar la preparatoria, la universidad y comenzar a trabajar.
Durante su retiro, Alexandra Mohnhaupt volvió a Europa para estudiar la carrera de International Management. Ser deportista le ayudó a centrarse en sus estudios. A pesar de la frustración por lo que vivió detrás del volante, ella decía que no se quería dedicar a algo que tuviera que ver con coches; sin embargo, encontró trabajo en la industria automotriz.
“Pero entré, es muy padre y estoy muy contenta”.
Tiempo después, un amigo lo invita a ser su spotter y a partir de ese momento todo cambió. La chispa se prendió y se dio cuenta de que era hora de regresar. Buscó patrocinadores, buscó equipo, hizo ruido y su regreso se hizo realidad.
“Me invitaron muchas veces a hacer pruebas. Tenía la cosquilla. Sí lo extrañaba mucho, pero yo decía que lo había dejado. Ya estás grande, ya te estás cerrando la ventana de oportunidad y ahorita que regresé me doy cuenta de que los sueños no tiene fecha de expiración. De que si realmente algo te apasiona lo puedes hacer. Tienes que trabajar muy duro, al final se puede y no había imposible. Sí lo veía como un sueño frustrado y ahorita lo veo como un sueño que nunca se acabó”.

La poblana se acercó con Ram Racing Team, equipo pentacampeón de la F4. Tomó la decisión de que si iba a regresar lo iba a hacer bien, con una escudería ganadora, que sabe lo que es tener prioridad por un coche ganador. Además, los conoce de años atrás como rivales, ellos la conocen como piloto y ella sabe cómo es el equipo. Fue el clic perfecto desde el primer momento.
“Bien dicen que lo que bien se aprenda nunca se olvida. Salí y dije que esto para mí, di tres vueltas, agarré confianza. En esa práctica terminé en segundo, pero es un sentimiento que se te queda. Siempre he sido muy competitiva. Mi regreso fue en el Hermanos Rodríguez, una pista que me sé con los ojos cerrados. Pensé que iba a subir y no acordarme de todo. (…) Parecía que estaba volando, flotando. Es una pista que me sé con los ojos cerrados, la corrí tantas veces, corrimos en el Gran Premio en el Foro Sol, pero el regresar fue algo muy grande. Estaba muy contenta, estaba muy nerviosa, pero de volver arrancar, enfrente de las luces, el pisar a fondo”.
Su regreso es una segunda oportunidad que se debía a sí misma. Alexandra está consciente de que su sueño de llegar a la Fórmula 1 es muy difícil de cumplir. Ahora se centra en metas a corto plazo, carrera por carrera. Quiere recuperar el campeonato por el que estaba peleando antes de retirarse, el de la Fórmula 4, y ver hasta dónde la puede llevar el deporte.
Fotos de Instagram @alexandra_mohnhaupt
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