Marisol Calva quien a pesar de ser política y funcionaria pública, hoy su primera causa es el feminismo, y a través de su activismo conforma la escena feminista en Puebla.
«Antes que ser militante de algún partido político, soy militante del feminismo».
A su corta edad, Calva ha estudiado tres maestrías donde se ha ido formado, pero además en su participación en colectivas y en su activismo se ha ido deconstruyendo.
Desde pequeña, Marisol tuvo un interés en la política influenciada por su abuelo, situación que la llevaría más tarde a participar en la vida pública, incluso siendo menor de edad.
Paralelamente a su vida pública, Calva se ha ido formando académicamente siendo maestrante de Género y Políticas Públicas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

Vivir violencia política de género le abrió la puerta al feminismo
Calva fue candidata, luego de 10 años de militar en su partido, donde fue cuestionada sobre su capacidad, y demeritada en su quehacer político. Además de ser juzgada por ser madre de una niña pequeña y realizar su campaña como candidata a diputada local.
«Aumenta la participación política y a la par aumenta la violencia política de género».
Además, la política poblana comentó que las elecciones de 2018, fueron sumamente violentas pues murió una compañera suya, Juana Maldonado por razones políticas de género.
La antropóloga feminista Marta Lamas, asegura que las mujeres llegan al feminismo desde su propio dolor, situación que Calva asegura, pues al ser segregadas en su propio partido y ver la muerte de su compañera, Marisol inició un profundo interés en el feminismo. Donde no sólo lo viviría involucrándose con colectivas, sino preparándose académicamente a la par.
«Yo ya no quiero ser una feminista de clóset. El partido nunca me detuvo, pero ahora menos».
Feminismo en Puebla
“El movimiento no busca líderes, es una marea de relaciones horizontales, donde no debe haber un protagonismo, y el protagonismo es la agenda feminista” declaró la activista.
“El feminismo es para todas, todos y todes y debe haber una alianza para derrumbar estas estructuras que nos afectan”.

Feminista y mamá
Además de una vida académica y política, Calva ejerce su maternidad y eso la ha llevado a deconstruirse en su propia educación. Por ello, más que maternar con autoridad, escucha a su hija, para que luego ella busque ser escuchada y sepa lo valioso de su voz. Además tiene mayor perspectiva de las infancias y lo que los niños y niñas pueden aportar.
«Crecimos en modelos autoritarios, y por momentos lo estaba haciendo. Sin embargo, el sumergirme dentro del movimiento feminista me ha llevado a cambiar el enfoque y no ser adultocentrista».









