Si digo Agua Fría, poca gente en Puebla sabe de que hablo, excepto la gente de la Sierra Norte. Agua Fría es la cabecera de Venustiano Carranza, Puebla, un municipio limítrofe con Veracruz, a extremo nororiental del Estado.
Geologicamente Agua Fría es parte de la Cuenca de Chicontepec o Aceite Terciario del Golfo. En esa zona se intentó extraer petróleo durante la administración de Felipe Calderón. La realidad tecnológica no permitió lograr las metas de producción de crudo en esos campos.
Sacar crudo ahí requiere de la técnica de perforación horizontal y fractura hidráulica, técnicas que no suele practicar PEMEX y requiere de perforación intensiva.
La inversión que se hizo en el sitio fue enorme, pero poco rentable.
Según datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la producción de petróleo en Agua Fría llegó a 4,900 barriles en 2017 y de ahí declinó. Desde entonces su producción oscila entre los 1,500 y 2,500 barriles diarios. Muy lejos de los más de 100,000 barriles que esperaban que aportara a la producción nacional. La razón del fracaso es simple: cuesta más sacar petróleo ahí que el precio al que se puede vender en el mercado. Invertir más con la tecnología disponible actual sería apostar por perdidas.
Producto de la actividad petrolera en la zona, el municipio está atravesado por ductos de petróleo. Como además está en la ruta que a de Tuxpan a la Ciudad de México, también atraviesan al municipio poliductos, que llevan refinados.
Uno de los problemas es que los desperfectos en los ductos se han vuelto un verdadero dolor de cabeza para algunos pobladores.
Por ejemplo, el Oleoducto de 16 pulgadas TDE Humapa- CAB Tajin, desde agosto del año pasado ha tenido por lo menos 10 fugas, que terminan por derramar crudo en ríos, en sembradíos y en espacios naturales en la zona.
Ante la cercanía de este ducto con la carretera de acceso a la cabecera municipal, es común ya que la carretera a Agua Fría quede cerrado por unas horas o días. Afortunadamente hay un par de accesos más.
Pero ante lo repetitivo del problema surgen algunas preguntas: ¿Por qué no se ha dado mantenimiento mayor a la sección del ductor? O por lo menos ¿por qué se repite tanto el derrame en esa zona? ¿Alguien está extrayendo crudo en la zona de la tubería y eso causa los derrames? ¿Para que lo usa? ¿Por qué PEMEX no ha encofrado la tubería para evitar más daños? ¿Cuánto le ha costado a PEMEX pagar las indemnizaciones de estos accidentes? ¿ha realizado las 10 biorremediaciones y pagado por los daños? ¿Quién es el responsable de estas fugas que terminan por dañar las finanzas de PEMEX, pero sobre todo al ambiente en la zona de Agua Fría? ¿Cuantas fugas de este tipo hay en la zona, tal vez en sitios no tan visibles?
Las quejas en PEMEX por falta de inversión en operación y mantenimiento han sido el pan de cada día este sexenio, con lo que los accidentes al interior de la petrolera se han vuelto una constante, que genera pasivos tanto financieros como ambientales y sociales.
Lamentablemente a Agua Fría le toca vivir en carne propia las consecuencias de la política energética, en la cual los individuos y el ambienta pasan a segundo plano.









