Elon Musk compró Twitter para destrozarlo, pero Mark Zuckerberg nos vino a rescatar con Threads, una nueva y brillante red social que promete ser el próximo Twitter. Con una interfaz casi calcada y un concepto idéntico, se presenta como un foro para opinar, debatir, hablar solo y, por supuesto, compartir memes.
Esta nueva bebé de la familia META, prima de Facebook e Instagram, llegó para quedarse y será quien administre las conversaciones a todos los niveles, local, nacional y global, entre todos los actores y sobre todos los temas.
Elon Musk, al adquirir Twitter, pretendía convertirse en el dueño y administrador de la conversación en línea, pero por tonto, soberbio y ambicioso, en lugar de tener un pájaro en la mano, se quedó con cientos volando. Dinerito tirado a la basura.
Decisiones como limitar tweets que puede ver una persona, permitir que todas las cuentas se verificaran, pero luego cobrar por la distinción azul, resultaron en un desastre para este negocio digital que solía ser un punto de encuentro para la opinión pública. Mientras tanto, en las primeras horas de funcionamiento de Threads, ya se registraron al menos 10 millones de personas. Y ahorita ya hay más de 30 millones.
Una de las grandes ventajas de Threads es que solo las personas con una cuenta activa en Instagram pueden registrarse en la plataforma. Esta medida busca minimizar la presencia de bots y cuentas falsas, lo cual resultará muy útil para las próximas elecciones electorales en México. Ahora los candidatos podrán crear sus cuentas sabiendo que la interacción será con usuarios reales; y los usuarios reales sabremos que las encuestas y opiniones no estarán tan infladas como estaban en Twitter.
Pero no todo es bello y hermoso, porque con las letras pequeñitas ya nos atoraron, pues en los términos y condiciones se establece que al vincular nuestras cuentas de Threads e Instagram, si borramos un perfil, se eliminarán ambos. Esto significa que aquellos que ya hemos activado nuestros perfiles estamos atados a ellos. Esclavitud digital, -una playera que diga-.
Otros puntos malos son que automáticamente te importa todos tus contactos de Instagram, perdiendo esa magia inicial que tuvo Twitter, la de seguir a alguien por cómo piensa, por cómo escribe.
A nivel personal sí me da un poco de nostalgia la inevitable próxima caída de Twitter, que por más de diez años fue mi diario personal y alimentó mis delirios de ser leída por alguien. Porque a pesar de sus fallas, dejó una marca en la forma en que nos expresamos en línea.
Tristemente ya estaba bastante corrompida. Había mucho sexo, demasiada violencia, bastantes señores románticos y más perfiles falsos que en cualquier otra plataforma digital. Así que el cambio se siente bien.
Aunque Threads todavía carece de algunas herramientas, su potencial es innegable. Y pues hay que darle chance al recién nacido. Es hora de que reiniciemos con voces reales y Threads parece estar encaminado en esa dirección.
Desde aquí se vislumbra que será un actor importante en el proceso electoral del 2024, pues ya varios de los precandidatos se dieron de alta y están activos.
Y ahora bien, si me estás leyendo -mamá sé que estás ahí- ve a seguirme en mi perfil de Threads donde me encontrarás como en cualquier otra red social @tamalito_rosa, la más cremosa.
La duda que ahora surge es, cuando se caiga Facebook, Instagram y/o Whatsapp, ¿también caerá Threads? Y de ser así ¿cómo lo sabremos?
Hasta aquí el chisme, lo viral, el tamal con crema… y también con pasas.
@Tamalito_rosa









