Puebla, Puebla. Marcelo Ebrard Casaubón asegura tener todas las condiciones para ser nuevamente el sucesor de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ahora en la Presidencia de la República.
«Ya fui su sucesor en el gobierno de la Ciudad de México y algunos pensaban que tendríamos problemas, no fue así», declara el excanciller a El Heraldo de Puebla en entrevista exclusiva.
En un salón de un hotel ubicado en el barrio donde se fundó la ciudad de Puebla, Marcelo Ebrard se dice confiado del proceso, de haber logrado el uso de cinco ejercicios demoscópicos y la validación de los mismos por parte de los participantes.
También me explica que de no haber confiado en él o de tener preferencias por otro aspirante, el presidente López Obrador le hubiera dicho hace dos años que no participara en el proceso.
Tranquilo, previo a un encuentro con ciudadanos en el Centro de Convenciones, Marcelo se dice confiado de que podrá conseguir las simpatías ciudadanas, pues reitera que va adelante en las encuestas. Hay que recordar que en la encuesta podrán participar ciudadanos de la población abierta, no sólo seguidores de Morena.

Continuar la transformación
El aspirante reconoce que en materia de política social están comenzando a darse las bases para impulsar cambios para garantizar la salud universal y mejorar la educación pública. El sistema de salud se culminará en 2030, debido al freno que generó la pandemia.
La inversión social ha sido cuatro veces mayor que en el pasado y lo que estamos viendo es todo un cambio de modelo que debe continuar, señala.
De acuerdo con él, hay condiciones para impulsar el desarrollo de Puebla y del país, pues tenemos confianza de la iniciativa privada.
Plantea que el objetivo para 2030 es que crezca la clase media de manera tal que sea más de la mitad de la población, a fin de que deje de tener dificultades para satisfacer las necesidades básicas.

Dicotomía
Para el excanciller, la elección del próximo año tiene que ver con dos opciones: consolidar en el proceso de transformación o volver al pasado.
Advierte que toda elección es rijosa, pero confía en que habrá condiciones de armonía y seguridad para la búsqueda del voto.
Avizora que la 4T tendrá el respaldo ciudadano.
Habrá 500 cuarteles de la Guardia Nacional, el doble, de antes, por lo que estima que las elecciones serán seguras.
-¿Cómo podrías calificar tu relación con el Presidente?
–Tenemos una muy buena relación basada en la confianza y respeto mutuo. Lo conocí en los años 90 y desde el 99 decidí apoyarlo. Mi relación siempre ha sido de franqueza y honestidad. Ya fui su sucesor. Si hubiese alguna queja no habría sido llamado a su gabinete.
«Siempre respeté su legado (aunque) tengo mi propio estilo y propias ideas», espeta.
Foto: Mireya Novo/Enfoque










