Todos los emprendedores estamos siempre expuestos a que ocurran situaciones negativas externas que afecten a nuestros emprendimientos, incluso cuando hemos planificado y minimizado los riesgos, es posible que un factor que está fuera de nuestro tramo de control, cambie nuestros planes, cómo dicen en Estados Unidos: «shit happens».
Cuando ocurren situaciones negativas extrernas tenemos tres alternativas:
- Apanicarnos y no hacer nada.
- Sobre reaccionar y magnificar las cosas.
- Actuar con estrategia y aprender de lo ocurrido.
Esta última es nuestra mejor opción, no es fácil, pero ante una contingencia externa que nos afecta, debemos ser altamente estratégicos en el ambito personal y el de la empresa:
En el personal:
- Mantengamos la calma.
- Seamos aliados y no una carga para generar una solución en la empresa.
- No hagamos cambios bruscos.
- Un buen descanso, una caminata, una copa de vino y una charla con un buen amigo nos dará claridad.
- Está prohibido victimizarnos.
- No lo tomemos tan en serio, en cinco años no nos acordaremos de este problema.
- Disfrutemos y aprendamos del reto.
- Mantengamos el equilibrio sin olvidad que lo material es medio y no fin.
En la empresa:
- Definamos claramente el problema antes de buscar soluciones.
- Enlistemos y jerarquícenos los efectos que el problema genera en la empresa.
- Armemos un cuarto de crisis donde estén personas de la empresa y externos que se darán a la tarea de aminorar los efectos.
- Mantengámos un ambiente positivo y esperanzador.
- Generemos posibles rutas de solución analizando los pros y los contras de cada una una ellas.
- Mantengamos una visión de largo plazo.
- Tomemos decisiones que atiendan al bien común.
- Procuremos que el reto deje una lección institucional.
No lo olvides, todo problema trae oculta una gran oportunidad.
Confía en ti mismo y en tu capacidad para superar los retos.










