Aunque usted no lo crea, la andropausia, equivalente de la menopausia tan común entre las mujeres, no es muy conocida… pero existe y es una de las condiciones en los hombres más difíciles de diagnosticar por desconocimiento y vergüenza del paciente e incluso por la cultura machista.
Se presenta cuando los varones tienen una disminución en su nivel de testosterona, hormona masculina que ayuda a mantener el deseo sexual, producir espermatozoides, tener masa y fuerza muscular, vello facial y corporal.
Algunos de sus primeros síntomas suelen ser el bajo deseo sexual y el aumento del perímetro abdominal, pero resulta mucho más fácil hablar de la menopausia pues todos saben que es cuando terminan los ciclos menstruales en una mujer enfrentando cambios hormonales.
De acuerdo al periódico El Norte de Monterrey, Nuevo León, Gerardo Ortiz Lara, Urólogo con subespecialidad en Andrología en Tec Salud (Sistema de Salud del Tecnológico de Monterrey), indicó que no se tiene el mismo conocimiento con la andropausia, por la cultura machista.
Afirmó que siempre les dice a sus pacientes que a las niñas les hablan desde chicas de la menstruación, pero a los hombres no les enseñan los cambios que van a tener en la pubertad y después.
Lo más grave de esta situación es que más allá de la falta de deseo sexual, si al hombre no se diagnostica la andropausia y toma un tratamiento, desencadena padecimientos que deteriorarán progresivamente su calidad de vida.
Así las cosas, las señales que se presentan cuando un hombre tiene bajo nivel de testosterona son el bajo deseo sexual, disminución de semen eyaculado y erecciones, aumento del perímetro abdominal, bochornos, fatiga, cansancio, trastornos del sueño, irritabilidad, cambios de humor, disminución de la fuerza o masa muscular y de la capacidad cognitiva, menor rendimiento laboral, tristeza, depresión y pérdida del vello facial o corporal.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









