De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SDR), el chile en nogada fue ideado por las monjas agustinas del convento de Santa Mónica en Puebla, con el propósito de celebrar la Independencia de México y al emperador Agustín de Iturbide, para lo que utilizaron ingredientes de temporada que se producen en San Andrés Calpan.
En conversación con Luis Alberto Bermeo Cruz, presidente del Grupo Productivo Chichiltoton Kokoa, resaltó que el chile criollo y original se distingue por el aroma y sabor; este se tuesta por un minuto y veinte segundos, y es una mezcla del chile chilaca de México con el chile morrón de la zona de Asia.
Bermeo Cruz enfatizó que el chile en nogada debe comerse con cuchara o tenedor, ya que originalmente es un postre.
“Es decir, si tú cuando vas a un restaurante te dan para consumir un cuchillo de mesa, estás en presencia de picantes que no son criollos”.



Por su parte, el productor y dueño de la fonda ‘Los Tres Guerreros’, Hermenegildo Guerrero Blanca, dio a conocer que, desde que se siembra un nogal, tarda alrededor de 10 años en dar frutos. Poseen 30 árboles de nogal, 150 árboles de durazno, 150 árboles de tejocote, 100 ciruelos, 100 de pera lechera, entre otros.
Finalmente, el presidente municipal de Calpan, Fernando Castellanos Hernández, invitó a todas las familias poblanas y extranjeras a degustar el chile en nogada en la vigésima edición de La Feria del Chile en Nogada en la explanada principal de Calpan, ubicada a una hora y media de la ciudad de Puebla.
La feria se encuentra abierta desde el 5 de agosto y estará disponible hasta el 27 de agosto, a partir de las 10:00 horas. El costo de este platillo barroco dependerá del tamaño del chile y va de los 220 a los 280 pesos.
Fotos de Citlalli Tepale
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