Para garantizar una verdadera igualdad de género en el país es menester brindar las mismas oportunidades a las mujeres, empezando principalmente por el tema económico.
Pese a todos los logros obtenidos hasta el momento, es una realidad que la brecha de la desigualdad en materia de género sigue siendo una realidad, principalmente en los temas económicos y financieros.
De acuerdo al Índice Global de Brecha de Género 2023 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), México pasó del sitio 31 al 33 respecto a la medición del año pasado.
Si seguimos a ese ritmo pondremos fin a las brechas de género hasta el año 2154, lo que no podemos permitir.
De manera general, México ha cerrado 76.5% de su brecha. Es decir, está 0.1 puntos porcentuales mejor que la edición anterior, aunque su clasificación descendió dos posiciones.
Lamentablemente, en el tema de “participación económica”, es donde México está peor posicionado, ya que en la edición 2023 de este subíndice, nuestro país se encuentra en el lugar 110 de 146 países.
Y en el tema laboral estamos igual. Según el WEF, en nuestro país “el ingreso devengado estimado por las mujeres es sólo el 52.3% del de los hombres”, es decir, la brecha salarial, es de 48 por ciento. Mientras las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral técnica, sólo el 38.5% de los altos cargos, con los mejores salarios, son ocupados por mujeres.
Por ello, no debemos claudicar en la generación de políticas públicas que pongan fin a la brecha de la desigualdad en materia de género.
Por tanto, urge que una vez que arranque el próximo Periodo Ordinario de Sesiones, el 1 de septiembre, se apruebe a la brevedad el dictamen de la iniciativa que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, en materia de igualdad de oportunidades y paridad entre mujeres y hombres en el momento de adjudicar licitaciones.
Con la enmienda se busca otorgar puntos a las empresas que sean propiedad de mujeres en el caso de licitación pública para la adquisición de bienes, arrendamientos o servicios que utilicen la evaluación de puntos y porcentajes.
El proyecto legislativo es una acción afirmativa para romper las brechas de desigualdad que aún persisten entre hombres y mujeres, principalmente en el sector económico.
Es dotar, igualdad de oportunidades para que las mujeres empresarias logren proveer sus productos y servicios al gobierno.
Es promover a través de las dependencias la igualdad de oportunidades y la paridad entre mujeres y hombres en el momento de adjudicar las licitaciones asegurando las mejores condiciones disponibles en cualquiera de las circunstancias que comprendan las ventas públicas.
Debemos fortalecer la participación de quienes han vivido en mundo desigual y necesitamos que definitivamente puedan incorporarse en mejoras y en más condiciones.
Lo que beneficia a las mujeres nos beneficia a todos. El crecimiento económico genera riqueza y con ello mejores fuentes de ingreso y oportunidades.
La perspectiva de género en las políticas macroeconómicas y financieras sin duda significarán un mayor crecimiento, una mayor estabilidad y una menor desigualdad del ingreso.
Blanca Alcalá Ruiz
Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados









