La posible interacción entre dos galaxias a mil 470 años luz de la Tierra en la Constelación de Vela ha dejado como resultado una formación estelar nunca antes vista: un signo de interrogación flotando en medio del espacio exterior.
Gracias al telescopio espacial James Webb (y su sensible cámara de infrarrojos NIRCam, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha logrado captar el objeto para una toma, que en un principio simplemente buscaba retratar las estrellas en formación Herbig-Haro 46/47, rodeadas de un disco de material espacial.
La imagen, publicada originalmente por el equipo de la ESA el 26 de junio, causó revuelo entre la comunidad científica; sin embargo, representantes del Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial (STScl), en Baltimore, explicaron que la formación estelar corresponde potencialmente a dos grandes galaxias que interactúan entre sí.
El telescopio espacial James Webb de la NASA nos acaba de enviar una imagen infrarroja muy detallada de dos bulliciosas estrellas en formación activa conocidas como Herbig-Haro 46/47. Estas medran a solo 1.470 años luz de distancia, en la constelación de Vela. Las estrellas están… pic.twitter.com/Nk2LDLI0op
— Enrique Coperías (@CienciaDelCope) July 27, 2023
Pero, ¿qué es?
El brillante objeto rojo en forma de interrogante, aunque más distante, no se trata sino de un par de galaxias más distantes que, en su conjunto, se alinearon para dar forma a este signo particular de nuestro alfabeto.
Los científicos coincidieron en la importancia de continuar estudiando este objeto cósmico, ya que se trata de un fenómeno relativamente joven con solo un par de miles de años de vida en el espacio.
Sin embargo, parece que esta interacción puede llegar a ser algo bastante común dentro del basto universo de estrellas, planetas y galaxias que, en ocasiones, se conjuntan tal y como ocurrirá con nuestro hogar la Vía Láctea y Andrómeda en aproximadamente 4 mil millones de años.

Un evento más común de lo que pensábamos gracias a la facilidad que tienen nuestros cerebros de encontrar patrones.
El astrónomo de la Universidad de Columbia David Helfand hizo énfasis en cómo una imagen como esta puede ser unida por el cerebro humano gracias a la facilidad que tiene para encontrar patrones entre múltiples puntos. Inclusive en el universo.
“Es muy bonito. Es un signo de interrogación… pero puedes encontrar los dos puntos y los puntos y coma, y cualquier otro signo de puntuación, porque tienes 10 mil pequeñas manchas de luz en cada imagen tomada cada media hora”.
Fabián Vega / IMER Noticias
Fotos de Twitter @NASAWebb y @CesarCantuQ
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