La maqueta monumental del Centro Histórico de la ciudad de Puebla fue creada por Pablo López Artasánchez y Miguel López Artasánchez, y a sugerencia del secretario de obra pública del municipio en la administración de Rafael Cañedo, con el objetivo de que los turistas se ubiquen.
El escultor Pablo López resaltó que sólo pudieron representar 63 manzanas de las 391 en la poligonal, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Cada una de las manzanas mide 66 por 36 centímetros. Según el escultor, no representa exactamente la zona fundacional; sin embargo, permite transportarnos a la historia y, en algún momento, será una huella histórica.
“Es una maqueta arquitectónica artística fundida en bronce a la cera perdida. Esta maqueta, que es la primera que hacemos nosotros hace 30 años, es hecha a mano. Por las características, las dimensiones, la escala es la maqueta en bronce más grande del mundo en su tipo”.




El escultor recordó que, dentro de un año, en octubre, la maqueta cumplirá 30 años y, a lo largo de este tiempo, ha tenido cuatro diferentes locaciones: en la entrada de Puebla, en donde hoy se encuentra el árbol de la vida, enfrente de la oficina de turismo y, después de su restauración y mantenimiento, estará en el Zócalo, justo al lado del Turibus Puebla.
Pablo, quien ha realizado estatuas como el Ángel 475 y el Xelhua, compartió que cada una de las patinas de taller hacen que el público pueda apreciar las propiedades que conforman las manzanas del Centro Histórico.
“Podemos ver tonos de verde, tonos de cafés, los acentos arquitectónicos como las ventanas, lo pináculos, las torres, etcétera. Están con un proceso de limpieza en el que vemos el color natural del bronce”.
Fotos de Citlalli Tepale
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