En la construcción del Frente Amplio por México (FAM) avanzamos en unidad para enfrentar los retos futuros y que, tanto la sociedad como los integrantes de los partidos políticos estemos representados.
En el ADN de nuestro instituto está el ánimo de construir por el bien de México porque así lo hemos demostrado a lo largo de la historia.
Este gran ejercicio democrático en el que participó la sociedad civil es inédito, como lo es el contexto histórico que nos lacera con una realidad que ya no podemos seguir sosteniendo.
Es fundamental un cambio de rumbo del país, en el que estén garantizados todos los derechos, empezando por los más básicos como la salud, los cuales se han deteriorado desde la llegada de este gobierno que ha dejado a los que menos tienen sin medicamentos.
La inseguridad es otro problema que no se ha resuelto, sino al contrario, cada vez con mayor impunidad operan las bandas delincuenciales, que en estados como Michoacán, controlan incluso el precio de productos perecederos como el limón.
Mientras tanto, la Guardia Nacional, que sustituyó a la Policía Federal es inoperante ante los más de 160 mil muertos que van en este sexenio.
Todos estos desaciertos en las políticas públicas implementadas por el Gobierno Federal actual nos invitan a reflexionar sobre el papel que debe tomar la oposición política en la etapa en la que se encuentra México.
Por ello, este proceso democrático de selección abrió la posibilidad de conocer la capacidad de dos senadoras de la República, Beatriz Paredes y Xóchitl Gálvez.
En este sentido, reconocemos en la senadora Beatriz Paredes a una mujer de hierro, valiente, capaz, trabajadora y honesta, que tendrá siempre el respaldo del priismo.
En Xóchitl vemos a una gran mujer, disruptiva, con una visión firme de lo que se debe hacer para que a México le vaya bien.
Ambas son grandes mujeres que enaltecen al Frente Amplio por México y a la política.
Este proceso inédito concluyó de manera ejemplar, dando como nunca voz a los ciudadanos, quienes son actores protagónicos en la construcción de un mejor país.
El bien mayor que el PRI sobrepone ante todo es el engrandecimiento de México y el bienestar de las y los mexicanos.









