La gran mayoría de la gente al escuchar la palabra “sismo” o “terremoto” se estremece, porque estos fenómenos han tenido efectos desastrosos en varias partes del mundo. Sin embargo, gracias al avance de la ciencia y las nuevas tecnologías podríamos acercarnos a anticiparlos y minimizar las pérdidas humanas, el deterioro ecológico y económico.
En el Instituto de Geofísica (IGEF) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el investigador Víctor Manuel Velasco Herrera lleva 25 años dedicado al estudio de las Ciencias Espaciales, lo que le ha permitido analizar fenómenos naturales con mayor precisión.
“Predecir y pronosticar no es lo mismo. Una predicción es determinista, mientras que un pronóstico es probabilístico que se fundamenta en datos y patrones intrínsecos del fenómeno, y en esto venimos trabajando desde hace diez años. Desde luego que los sismos ocurren todos los días a distintas magnitudes, pero este pronóstico es para sismos que son igual o mayores a siete”

El investigador explicó que los sismos son un fenómeno geológico muy particular porque son procesos abruptos, es decir, no ocurren continuamente y, por ello, deben analizarse con otro tipo de matemáticas. Ahora, gracias a la Inteligencia Artificial (IA) y otras herramientas aeroespaciales, Víctor Velasco, junto con un equipo de científicos, se ha convertido en pionero en la investigación para pronosticar los sismos en diferentes zonas sísmicas, particularmente en México.
La UNAM está a la vanguardia con este pronóstico de terremotos, ya que otros centros de investigación en el mundo ya hacen uso de la IA para estudiar la actividad sísmica, tal como el trabajo en conjunto entre la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, y Google, y cuyos resultados se publicaron en la revista Nature.
“Primero, toda la información histórica sísmica fue descrita en un modelo digital para que nos proporcionara matemáticamente el comportamiento sísmico; después, con nuevos algoritmos encontramos los patrones intrínsecos y, una vez obtenidos, diseñamos un sistema inteligente que nos permitiera agrupar todos los sismos y entender por qué hay temporadas altamente sísmicas y de repente otras que no tenemos sismos mayor o igual a siete. Nuestro algoritmo y modelo nos ha permitido realizar el pronóstico para los siguientes años”
Para comprobar el funcionamiento de este pronóstico los investigadores tuvieron que hacer un periodo de prueba en la naturaleza. Por lo que el primer modelo de IA se realizó durante el periodo de 2017 a 2021, en el que se pronosticó que ocurriría entre uno y tres sismos fuertes, con probabilidad de que se presentaran en la zona sísmica del sur del país, y en realidad sucedieron cinco; entre ellos, el último sismo fuerte que fue el 7 de septiembre del 2021, de magnitud 7.1 en la Escala de Richter, en Acapulco, Guerrero.
“Después de cuatro años se puede decir que estamos pasando la prueba. Pronosticar terremotos no consiste solamente en publicar. El objetivo principal de la ciencia y tecnología espacial trata de resolver un problema real que pueda ayudar a la sociedad”

De acuerdo con el integrante del Grupo de Radiación Solar del IGEF, la siguiente temporada de sismos fuertes empezará en 2024 y se prolongará hasta 2028; sin embargo, indicó que siempre se debe estar preparado. Tener ahora una alerta temprana de más allá de minutos o de segundos, que a largo plazo podría significativamente cambiar la forma de vida, es decir, hacia una sociedad más sustentable, informada con antelación y objetividad.
“Con nuestro trabajo pretendemos ayudar a que los gobiernos cuenten con información valiosa para tomar decisiones que lleven a realizar acciones preventivas, como revisar estructuras de edificios y fortalecer las medidas de Protección Civil en México. Para ello seguiremos avanzando”
Esta información se publicó originalmente en UNAM Global
Fotos: Freepik y Twitter @SkyAlertMx









