Hace poco más de 2 años, el atleta Emiliano Hernández Uscanga no calificó a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, lo que representó uno de los momentos más duros y dolorosos de su carrera; sin embargo, después del Campeonato Mundial de Pentatlón Moderno 2023, donde se colgó la medalla de plata, el atleta disfruta del conteo de los días para la gran cita de los Juegos Olímpicos de París 2024, pues ya forma parte de la Delegación Mexicana Olímpica.
En entrevista exclusiva para El Heraldo de Puebla, el atleta mexicano platicó cómo gracias a su novia y su familia pudo reponerse del gran golpe anímico, reestructuró su cuerpo de entrenadores, se rodeó de gente talentosa y se dio cuenta de que Tokio 2020 no era para él, pues la mejor versión de Emiliano Hernández estaría por llegar.
“Mi principal chispa siempre ha sido mi novia, que ha estado en las partes más bajas de mi carrera, mi familia también me ha apoyado en esos momentos turbios. (…) El darme cuenta de que no era el momento de Tokio, me faltaba crecer, madurar, incluso ser mejor persona y cambiar esa mentalidad de que el deporte era lo único que existía. Las cosas pasan por algo, el destino tiene su plan. Tokio no era para mí, París sí es para mí y estoy trabajando para ello”.
A un mes de que Hernández Uscanga se convirtiera en subcampeón mundial de pentatlón moderno, el atleta es más consciente de la hazaña lograda y ya diseña el plan para llegar de la forma al 26 de julio de 2024, fecha en la que será la inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024.
“La competencia fue intensa. Me funcionó estar enfocado momento a momento, instante por instante, lo que estaba haciendo. Mi objetivo siempre fue buscar el campeonato mundial, jamás pasó por mi mente que los primeros tres tenían plaza olímpica. Fue una batalla muy cerrada con el campeón olímpico (Joseph Choong), pero cuando cruzo la meta, pienso en el Emiliano de ocho años que estaría orgulloso de que nunca renunció al pentatlón y, a pesar de todos esos obstáculos, cumplió el sueño”.


Calificar a París 2024 no fue ninguna coincidencia, sino que refleja el resultado de años de dedicación, caídas y esfuerzo, además del gran cuerpo de entrenadores del que está rodeado, como Juan Luis Barrios, en atletismo, considerado uno de los mejores fondistas mexicanos de todos los tiempos; Isaac Cortés, en natación, quien, además, es su metodólogo; Onésimo Albino, en tiro deportivo; la equitación corre a cargo de Gabriel Hernández; en el esgrima cuenta con diferentes entrenadores para una técnica específica: Iván Bringas es su preparador físico y Claudia Rivas, su psicóloga, con quien trabaja después de Tokio 2020.
“Tengo un cuerpo de entrenadores que han ido a millones de competencias de este tipo, a Juegos Olímpicos: Juan Luis Barrios, Isaac Cortés, en esgrima. Para mí es bastante nuevo, para ellos es pan de cada día y ellos harán la estrategia. Tengo un gran equipo y soy muy afortunado de esas diez personas que conviven día a día conmigo. Doy lo mejor de mí, (el boleto) fue una victoria colectiva”.
A menos de un año de la justa olímpica, el mexicano señaló que su objetivo a cumplir es hacer de París 2024 la competencia de su vida, dar una competencia brillante, mágica y, sobre todo, ilusionar al Emiliano Hernández de 8 años que, gracias a su hermano Isaac (medallista de bronce en Río 2016), tuvo su primer acercamiento al deporte, ya que a los 11 años pudo hacer tiro y equitación y a los 12 compitió en su primera Olimpiada Nacional.
Sin embargo, antes de pensar completamente en París 2024, Emiliano Hernández competirá en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, evento al que llegará ya relajado pero en el que dará todo de sí para representar a México y también lo tomará como parámetro de lo que vivirá a partir del 26 de julio de 2024.
Fotos: Cortesía
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