Frank Walter Steinmeier, presidente de Alemania, y el rey Carlos III, del Reino Unido, pidieron perdón por los crímenes que sus países cometieron en Tanzania y Kenia, respectivamente, durante la era colonial.
El presidente alemán, en su visita a Tanzania, pidió disculpas por los crímenes y atrocidades perpetrados.
«Me inclino ante las víctimas del dominio colonial alemán. Quiero pedir perdón por lo que los alemanes han hecho sufrir aquí a sus antepasados. (…) Cualquiera en Alemania que sepa más sobre la historia colonial alemana debe estar horrorizado por la magnitud de la crueldad con la que actuó el país».
Tanzania colonial
El territorio era entonces parte de la África Oriental Alemana y fue colonizado por el Imperio Alemán entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
La administración colonial alemana en Tanzania estuvo caracterizada por la explotación de recursos, la imposición de impuestos y trabajo forzado, así como la supresión de la resistencia local.

Este periodo dejó un legado de impacto duradero en la historia y la cultura de Tanzania, sobre todo luego de eventos como la Rebelión de Maji Maji (1905-1907), levantamiento armado de comunidades locales contra el dominio colonial alemán y que, debido a la represión de las tropas coloniales alemanas, según historiadores, alrededor de 300 mil personas fueron asesinados.
Después de la Primera Guerra Mundial, tras la derrota de Alemania, el territorio pasó a ser administrado por el Imperio Británico bajo el mandato de la Sociedad de Naciones, antes de obtener su independencia en 1961.
Reino Unido en Kenia
Por su parte, el rey Carlos III en su visita a Kenia, en el marco de los 60 años de independencia, condenó la era colonial de Reino Unido.
“Las malas acciones del pasado provocan la mayor de las tristezas y el lamento más profundo. Fueron actos de violencia horribles e injustificables cometidos contra los kenianos mientras llevaban a cabo una dolorosa lucha por la independencia y la soberanía. No hay excusa posible por todo aquello”.

No es la primera vez que Kenia recibe este tipo de reconocimiento a la represión colonial por parte de Reino Unido, pues en 2013, a través de un acuerdo extrajudicial, se entregó la compensación de 20 millones de libras a 5 mil supervivientes Mau Mau.
Sin embargo, el hecho de que la compensación fuera extrajudicial habla del panorama entonces y ahora respecto a cómo las potencias aún manejan la deuda histórica que tienen con estos pueblos.
Kenia colonial
El territorio fue conocido como la Colonia de Kenia y estuvo bajo control británico desde finales del siglo XIX hasta la independencia en 1963.
La administración británica se caracterizó por la explotación económica de sus recursos naturales, la desposesión de tierras de comunidades indígenas y la imposición de sistemas de trabajo forzado.

Los británicos establecieron plantaciones agrícolas y proyectos de infraestructura, pero también restringieron la movilidad de la población y reprimieron brutalmente la resistencia local, como en la Rebelión Mau Mau (1952-1960), un movimiento de resistencia de grupos locales, principalmente de la etnia Kikuyu, contra el dominio colonial británico y las injusticias sociales y políticas impuestas sobre la población indígena.
Este periodo dejó un legado socioeconómico duradero, con la desigualdad y la discriminación racial como temas prominentes en la historia de Kenia.
¿Las disculpas logran algo?
Las disculpas públicas abarcan una amplia gama de temas, desde la esclavitud y la opresión racial hasta el despojo de tierras y la destrucción cultural, de crímenes que han dejado un legado duradero de desigualdad y marginalización en muchas partes del mundo.

Si bien este gesto es un avance importante, también se reconoce que las disculpas deben ir acompañadas de acciones concretas para reparar el daño causado, como la implementación de políticas de inclusión, inversión en educación y desarrollo, así como la promoción de la diversidad cultural y el respeto por las identidades de las comunidades afectadas.
En un mundo cada vez más consciente de la importancia de la justicia histórica, estas disculpas marcan simbólicamente la reconciliación, pero aún se encuentran bajo la crítica de la opinión pública.
Fotos: National Geographic y Museo Stone Town









