Con la mayoría de Morena, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2024 fue aprobado sin asignar recursos financieros para la reconstrucción de Guerrero, a pesar de que las aseguradoras han advertido los graves daños que sufrió el estado tras el paso del Huracán Otis.
Ocultar la realidad a través de ignorar los datos es un asunto perverso en el que participa el Gobierno de México, quien tendría que procurar el bienestar de los mexicanos.
Contrario a ello y frente a todos los intentos de la oposición política para lograr alrededor de 50 mil millones de pesos para la reconstrucción, se aprobó que el monto de la extinción de los fideicomisos del Poder Judicial sea destinado a ese propósito; sin embargo, esto aún tiene que pasar por algunas aduanas, como las inconformidades que se presentarán ante este acto que representa un daño para los trabajadores.
Además, de lograr que los 15 mil millones de pesos sean destinados a Guerrero, serían insuficientes pues solo representarían una cuarta parte de los daños que se registraron por el meteoro, de acuerdo con cifras extraoficiales.
El presupuesto, eminentemente electorero y que dilapida en proyectos prioritarios inconclusos, a casi un año de terminar el sexenio, es insensible ante los mexicanos que más lo necesitan en este momento.
También se recortan recursos en áreas prioritarias como los organismos autónomos como el Instituto Nacional Electoral (INE), mismo que tendrá a su cargo una de las elecciones más importantes de su historia en 2024.
Ante el abandono evidente que han sufrido los guerrerenses por parte de los tres órdenes de gobierno, todos ellos emanados de Morena, la iniciativa privada y los ciudadanos han salido al rescate de los connacionales que se encuentran en condiciones precarias y corren el riesgo de que su situación empeore ante la falta de apoyo médico, por ejemplo.
A pesar de la solidaridad evidente del pueblo de México para apoyar en momentos difíciles, la responsabilidad total la tiene el gobierno federal, quien demostró no estar preparado para enfrentar eventualidades, y después de la aprobación del PPEF, que lo único que le interesa es mantenerse en el poder para el siguiente sexenio.









