Este año la 28ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se celebra en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, congregará durante 13 días, a partir de hoy (del 30 de noviembre al 12 de diciembre de 2023), alrededor de 97 mil asistentes y 140 líderes mundiales.
«Tenemos el potencial, las tecnologías, la capacidad, el dinero, porque el dinero está ahí, se trata simplemente de orientarlo en la buena dirección. (…) Lo único que sigue faltando es la voluntad política. Y es por ello que la COP es importante, para que la gente comprenda que seguimos yendo en la mala dirección».
Antonio Guterres, secretario general de Naciones Unidas.
La COP 28 de 2023 marca un hito en la lucha global contra el cambio climático, siendo un foro crucial donde los líderes mundiales convergen para abordar los desafíos ambientales.
Según el Acuerdo de París de 2015 durante la COP21 la temperatura de la tierra 1,5 ºC, sin embargo durante 2022 se mantuvo el registro más alto de temperatura con un 1,15 ºC.
Desde sus inicios en la Cumbre de las Partes ha evolucionado para convertirse en una plataforma esencial para la cooperación internacional.
Breve historia del cambio
La COP se remonta a 1992, cuando la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático fue adoptada en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro.
Desde entonces, las reuniones anuales han reunido a delegaciones de todo el mundo, estableciendo un diálogo continuo sobre medidas para mitigar el cambio climático.
A lo largo de las décadas, la COP ha visto avances significativos, como el Protocolo de Kyoto y el Acuerdo de París, que reflejan el compromiso global con la reducción de emisiones y la adaptación.
En la COP 28, los actores involucrados son diversos y abarcan desde gobiernos hasta organizaciones no gubernamentales y empresas privadas.
Los líderes de cada nación juegan un papel fundamental al establecer políticas que afectan directamente las emisiones y la sostenibilidad.
Las ONGs, por otro lado, aportan la voz de la sociedad civil, abogando por medidas más ambiciosas y responsables. Además, la participación de empresas refleja la creciente conciencia del sector privado sobre su responsabilidad en la mitigación del cambio climático.
Organizaciones como el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) proporcionan datos cruciales. Estas entidades ofrecen análisis científicos y tecnológicos, así como orientación sobre el camino a seguir.
Los informes del IPCC, en particular, han destacado la urgencia de actuar y los impactos potenciales si no se toman medidas significativas.
La relevancia de la COP 28 radica en su papel como catalizador para la implementación de políticas más ambiciosas. A medida que la crisis climática se intensifica, la necesidad de acciones decisivas nunca ha sido tan apremiante. Los compromisos en esta cumbre determinarán la dirección futura de los esfuerzos globales para abordar el cambio climático.
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