Las hostilidades en Gaza han escalado a niveles alarmantes desde el ataque de Hamás a Israel el pasado 7 de octubre, lo que ha afectado a civiles inocentes y también a los trabajadores humanitarios que están en la primera línea de respuesta.
Según informó la Agencia de la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) para los Refugiados Palestinos (UNRWA), entre las víctimas registradas se encuentran al menos 130 de sus colaboradores.
«Entre los innumerables civiles, mujeres y niños, en esta guerra también se ha confirmado la muerte de 130 colegas de la UNRWA».
Philippe Lazzarini, titular de UNRWA.

Los trabajadotres humanitarios, comprometidos con la prestación de asistencia humanitaria crucial, se han visto atrapados en medio de la violencia y enfrentan trágicas consecuencias.
Distintas organizaciones humanitarias y defensores de los derechos humanos han subrayado la necesidad de proteger a los trabajadores humanitarios. Resulta fundamental garantizar el acceso seguro y sin obstáculos a las zonas afectadas.
Los trabajadores humanitarios son profesionales dedicados y comprometidos con la misión de aliviar el sufrimiento humano y promover la paz.
La ONU, frente a cualquier condición, ha reafirmado su compromiso con la prestación de asistencia humanitaria en Gaza. Sin embargo, aún no ha anunciado medidas para reforzar la seguridad de su personal.
El costo humano de la guerra, evidenciado por estas trágicas pérdidas, subraya la importancia de abogar por la paz y la justicia en una región que ha sufrido demasiado tiempo las consecuencias de la violencia.
Fotos: UNRWA y ONU Noticias
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