Luego de que esta semana la Asamblea General (AG) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobara una resolución de alto al fuego, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han aumentado su ofensiva y atacaron hoy una escuela de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA).
Aunque Estados Unidos votó en contra de la resolución en la AG, ha recrudecido su postura al respecto como aliado de Israel.
«La seguridad de Israel puede depender de Estados Unidos, pero ahora mismo tiene más que a Estados Unidos. Tiene a la Unión Europea, tiene a Europa, tiene a la mayor parte del mundo. (…) Pero están empezando a perder ese apoyo por los bombardeos indiscriminados que se producen».
Joe Biden, presidente de Estados Unidos.
El ataque que terminó con la vida de 33 personas alertó la opinión de la Casa Blanca para redireccionar los ataques hacia los responsables.
«Habrá una transición a una fase de la guerra enfocada en ataques precisos contra el liderazgo de Hamás. (…) Estados Unidos quiere resultados en la intención de Israel de evitar bajas civiles en Gaza».
Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Israel aseguró que la guerra continuará y que las pausas solo benefician al grupo terrorista Hamás.
«Israel continuará la guerra contra Hamás con o sin apoyo internacional. (…) Una pausa de los enfrentamientos es un regalo para la organización terrorista Hamás, que le permitiría regresar y amenazar a los residentes de Israel”.
Eli Cohen, ministro de Asuntos Exteriores de Israel.

Cómo van las cifras
La ONU ha declarado su preocupación por la creciente crisis de salud pública y los servicios de asistencia humanitaria al borde del colapso.
«Todos sabemos que el sistema de atención sanitaria está colapsado. Tenemos una fórmula de libro de texto para epidemias y desastres de salud pública».
Lynn Hastings, coordinadora humanitaria de la ONU para el territorio palestino ocupado.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente se encuentran en parcial funcionamiento once de los 36 hospitales de la Franja de Gaza, solo uno al norte y diez al sur de la región, que actualmente concentra más de la mitad de la población palestina.
La UNRWA declaró que los desplazados no están ahora seguros ni en los refugios, pues al menos 288 personas han muerto en ellos.
Del ataque de Hamás, el pasado 7 de octubre, al 15 de diciembre, 18 mil 600 palestinos han perdido la vida, y 51 mil han resultado heridos.
Fotos: Amnitía Internacional y UNRWA









