Luego de que el pasado lunes 1 de enero, la costa occidental del centro de Japón se sacudiera tras un terremoto de 7,6 en la escala de Richter, seguido de una serie de terremotos, se han reportado hasta el momento al menos 48 personas fallecidas.
«Seré el director general, movilizaré a las Fuerzas de Autodefensa, a la Guardia Costera de Japón, a los bomberos y a la policía».
Fumio Kishida, primer ministro de Japón.
Esta tragedia ha generado conmoción y tristeza en todo el país, mientras las autoridades trabajan incansablemente en las labores de rescate y asistencia a las víctimas.
Principales daños
La actividad sísmica ha afectado varias regiones de Japón, causando estragos en la infraestructura.
Según informa la agencia nacional, el departamento de bomberos de la ciudad de Wajima afirma haber recibido más de 50 avisos de edificios derrumbados y agrega que aún podría haber gente atrapada en algunos de ellos.
La empresa Hokuriku Electric Power ha informado que 36 mil hogares se quedaron sin suministro eléctrico.
El epicentro de estos sismos se localizó en Anamizu, en la prefectura de Ishikawa , y su magnitud ha sido catalogada como un terremoto mayor, lo que ha contribuido a la dimensión de los daños.
Las autoridades japonesas han puesto en marcha un plan de respuesta ante desastres, movilizando recursos y coordinando esfuerzos para hacer frente a la emergencia.
Hospitales y centros médicos de Wajima y Suzu están en alerta, preparados para recibir a los heridos, mientras que ya se encuentran brindando atención médica urgente.

Aunque la Dirección de Meteorología de Japón ya descartó la alerta por tsunam, se estima que a lo largo de la semana las réplicas de magnitud fuerte a moderada estén presentes.
«Los esfuerzos de ayuda se están viendo obstaculizados por el bloqueo de calles y carreteras, lo cual dificulta a su vez el envío de maquinaria pesada. Dado que estamos pensando en cómo garantizar rutas, el uso de barcos podría ser una opción. Intentaremos hacer todo lo posible para satisfacer las necesidades de la gente».
Fumio Kishida, primer ministro de Japón.
Hasta el momento, se reporta un considerable número de personas desaparecidas, aún sin confirmar.
Los equipos de rescate están desplegados en las zonas más afectadas, trabajando contra reloj para localizar a posibles supervivientes bajo los escombros y brindar ayuda a quienes la necesitan.
La trragedia ha generado una ola de solidaridad tanto a nivel nacional como internacional. Algunnos países han ofrecido su apoyo, enviando ayuda humanitaria y recursos para contribuir a la recuperación de Japón.
Fotos: SkyAlert y nhk.org









