Cada año, el espacio nos brinda un espectáculo fascinante conocido como la lluvia de estrellas de las cuadrántidas. Este evento astronómico, que tiene lugar a principios de enero, ofrece a los observadores del cielo la oportunidad de maravillarse ante el resplandor fugaz de meteoros.
Este año la actividad cósmica está registrada entre el 12 de diciembre y el 12 de enero, con un máximo el 4 de enero, según datos del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

Las cuadrántidas reciben su nombre de la antigua constelación Quadrans Muralis, ya desaparecida, que solía ocupar parte de la región del cielo donde se produce esta lluvia de estrellas. A diferencia otras lluvias de estrellas, las cuadrántidas destaca por su brevedad e intensidad.
Algunas especificaciones
Este fenómeno alcanza su punto máximo durante las noches del 3 al 4 de enero, aunque a veces se pueden observar meteoros varios días antes y después de este apogeo.
Este año este fenómeno podrá observarse en México y se estima que las mejores horas para hacerlo son durante la madrugada del 3 al 4 de enero. Según el INAOE el mejor momento para observarlas será unas horas antes del amanecer del día 4 de enero.
El Instituto también ha informado que la tasa máxima observable será de 120 meteoros por hora en condiciones ideales.

Para disfrutar plenamente de este evento astronómico, se recomienda alejarse de las luces urbanas para evitar la contaminación lumínica y buscar un lugar oscuro con cielos despejados.
No se necesita telescopio ni binoculares, las cuadrántidas son visibles a simple vista.
El origen de las Cuadrántidas se atribuye al cometa 2003 EH1, descubierto por el satélite infrarrojo NEOWISE en 2003.
A medida que este cometa viaja a través del sistema solar, deja tras de sí partículas de polvo y escombros.
Cuando la Tierra cruza la órbita de este cometa, estos fragmentos ingresan en nuestra atmósfera a gran velocidad, creando el efecto luminoso que conocemos como meteoros.
Fotos: National Geographic y INAOE









