Ecuador enfrenta un estado de excepción luego de la fuga de un narcocriminal de alta peligrosidad Adolfo Macías, alias ‘Fito’. El gobierno ecuatoriano encabezado por Daniel Noboa, tomó la decisión de declarar esta medida extraordinaria con el objetivo de salvaguardar la seguridad y el orden público en el país.
«Acabo de firmar el decreto de estado de excepción para que las Fuerzas Armadas tengan todo el respaldo político y legal en su accionar».
Daniel Noboa, presidente de Ecuador.
Esta medida fue implementada luego de que el jefe de la banda criminal Los Choneros se diera a la fuga de una cárcel de Guayaquil (suroeste).
Adolfo Macías, alias Fito, líder de 44 años es conocido por la intensa y sangrienta disputa, que enfrenta en distintas rutas de tráfico de drogas, con otras agrupaciones delictivas relacionadas con carteles de México y Colombia.
A la medida se sumo un toque de queda de seis horas, entre las 23:00 y 5:00 horas locales
Las fuerzas del orden han intensificado sus operativos en todo el país con el fin de capturar al fugitivo y desmantelar cualquier red criminal vinculada a sus actividades ilícitas.
La cooperación entre las diferentes agencias de seguridad se ha fortalecido para garantizar una respuesta efectiva ante esta amenaza.
Según medio locales el secretario de Comunicación del gobierno, Roberto Izurieta, declaró altas probabilidades de infiltraciones en la cárcel acerca de un inminente operativo de seguridad y Macías escapó horas antes. Esta información fue confirmada por la Fiscalia.
El estado de excepción implica restricciones temporales en ciertos derechos y libertades civiles, pero se ha justificado como una medida necesaria para proteger a la sociedad.
La fuga del narcocriminal, ocurrida recientemente, ha generado una profunda preocupación en las autoridades y la población en general.
Hasta el momento, se han implementado controles más rigurosos en puntos estratégicos, como aeropuertos, carreteras y fronteras, con el objetivo de prevenir la huida del narcocriminal y asegurar la captura inmediata.
Fotos: Amnistía internacional y @leylacastagneto









