Hace algunos años en una reunión con el mentor de empresarios Francisco Mariscal, nos comentaba que uno de los riesgos que existen cuando aceptas inversionistas no profesionales, es que realmente no quieran invertir en una empresa para generar valor, sino para tener un juguete o un autoempleo para algún familiar, me di cuenta con el tiempo que esto pasa con mucha frecuencia en México.
Es un hecho que cuando integramos nuevos socios a la empresa, siempre está latente el perder el control sobre la ella.
Lo más común es que al buscar fondeo mediante fuentes de financiamiento como venture capital, un family office o un private equity, seguramente ellos pretendan tener asientos en en el consejo de administración y posiblemente alguna injerencia en muchas de las decisiones de la empresa.
Probablemente escuchaste lo ocurrido recientemente en relación a la compañía de inteligencia artificial OpenAI y a su CEO Sam Altman, quien fue despedido de su propia empresa por el consejo de administración, aunque posteriormente pudo regresar y retomar su cargo.
Por una parte el emprendedor fundador quiere mantener control y su puesto de CEO en la empresa y por otro lado los inversionistas quieren proteger el dinero invertido e incluso proteger a la empresa de posibles malas decisiones que tome el emprendedor y afecten el valor de la compañia. Es un dilema en el que ambas partes tienen cierta razón.
Si esto le pasó a Sam Altman te puede pasar a ti también.
A continuación te doy algunos consejos de lo que debes cuidar en el contrato y los estatutos que acuerdes con tus inversionistas:
- No otorgar equity a menos que el total de la inversión sea realizada, es común que haya inversionistas con poca ética que te ofrezcan invertir en «tranches» (aportaciones posteriores) a lo largo del tiempo, el riesgo es que le des acciones y para el siguiente compromiso de «tranche», busque pretextos para no hacerlo y pretenda quedarse con el equity originalmente entregado por ti.
- Definir claramente su participación en el el gobierno corporativo, dejar claro que el experto en tu negocio eres tú
- y no el inversionista.
- Cuidar las reglas de votación y siempre mantener el derecho de las minorías accionarias, en caso de que hayas otorgado la mayoría de las acciones.
- Definir temas claves que requieran mayoría calificada para ejecutarse.
- Limitar la inyección de capital adicional por parte el inversionista para evitar que te diluya a lo largo del tiempo.
- Dejar claros los esquemas de solución para la salida de los inversionistas, la valuación, tag alone y drag alone deben ser claras y justas para ti.
- Acordar un «Golden parachute», es decir un pago importante al emprendedor CEO que fundó la empresa si es retirado de la ella.
Se dice que «el que pone la plata pone las reglas», por ello cuida de atraer imversionistas éticos y que aporten valor además del dinero.










