En los días anteriores, el gobernador anunció que a once años de entrada en operación de la primera línea de RUTA, renovarían las unidades que se usan para este transporte.
Este sistema conocido como Bus Rapid Transit es un medio de transporte de media densidad y relativamente bajo costo. No sustituye al Metro, pero es mucho más barato. En Puebla es un éxito y podría serlo más, pero el gobierno decidió frenar su crecimiento, no entiendo aún las razones.
Si bien Puebla aún no tiene los problemas de calidad del aire como la Ciudad de México o Monterrey (y afortunadamente no tenemos alguna refinería cercana que nos envenene) disminuir emisiones de contaminantes siempre es deseable.
¿Qué opciones hay para modernizar?
Hay dos a botepronto.
México desde los 50’s del siglo pasado usa transporte público eléctrico. Los autobuses eléctricos tienen menos piezas, menos desgaste y por tanto menos costos de mantenimiento. Un buen contrato de suministro en el mercado eléctrico bajaría el costo de energía. En otras palabras, un sistema eléctrico disminuiría costos de mantenimiento a RUTA.
Si le preocupan las baterías, descuide. No todos los autos eléctricos requieren baterías. De hecho se pueden usar híbridos (conectados y de batería) que requieren mucho menos capacidad de almacenamiento pues la mayoría del tiempo la pasan conectados a una red eléctrica.
Otra opción pueden ser los “autobuses de agua” y me refiero a los que funcionan con hidrógeno. Pueden consumir hidrógeno verde, que se obtiene aplicando energía eléctrica al agua. Si esa energía viene de fuentes limpias, el hidrógeno se considera limpio.
Cuando los autobuses “queman” el hidrógeno, lo que se obtiene es sólo agua que se puede reutilizar para generar de nuevo hidrógeno. O sea, no se preocupe porque estos autobuses requieran mucha agua pues no es así. Y sus emisiones en el peor de los casos son de vapor de agua.
Barcelona tiene líneas de autobuses de hidrógeno que cargan su tanque con unos 8 kg diarios de hidrógeno a alta presión. Ese hidrógeno se separa por energía que se obtiene de un parque eólico. Si Barcelona puede ¿Por qué Puebla no?
Aquí algo importante: la vida útil de ambos sistemas (eléctricos o hidrógeno) es mucho mayor que las de autobuses de diésel o gas; requieren menos mantenimiento, menos refacciones y ya ni le digo de su contaminación, que sería sensiblemente menor.
Con esto, Puebla podría recuperar el paso ante ciudades como la de México, que tiene siete décadas de avance con el trolebús, o de Monterrey, Mérida o Guadalajara, que están electrificando su transporte público.
Va, gobernador, es una gran oportunidad la RUTA eléctrico o de hidrógeno.









