Según datos de World Wildlife Fund (WWF) sobre la ingesta humana de plástico presentes en la naturaleza, se estima que una persona podría consumir 5 gramos de plástico por semana, (lo que equivale a una tarjeta de crédito), 21 gramos por mes y 250 gramos por año o 100 mil micropartículas.
“8 millones de toneladas de residuos plásticos son depositadas en los océanos cada año. Estos residuos se transforman en microplásticos suficientemente pequeños para filtrarse en nuestra comida, así como otros microplásticos provenientes de la ropa que lavamos”
La cantidad masiva de plástico generada por la industria del consumo ha generado que estos desechos no biodegradables impacten todos los ecosistemas, por lo que es un riesgo latente en toda la cadena alimentaria.
Las repercusiones de la ingesta de esta fibras altera la microbioma «aumentando grupos microbianos negativos para nuestra salud y reduciendo bacterias que tienen un efecto beneficioso».
93% de botellas de agua contienen microplásticos: Universidad Libre de Amsterdam
Según un grupo de investigadores de la Universidad Libre de Amsterdam, el 93 por ciento de las botellas de agua analizadas contenía microplásticos.
Algunos consejos de la iniciativa Tribaldata para reducir su consumo son:
- Evitar comprar productos de plásticos que en su empaque tengan indicados los números 3, 6 y 7.
- Reducir el consumo de mariscos.
- Evita las botellas de plástico.
- Evita los alimentos calientes para llevar en desechables.
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