Con tan solo 15 años, Diana Aylin Pérez García se convirtió en la primera poblana en acudir a unos Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno y lo hizo hace poco más de un mes en Gangwon 2024 al lado de la Selección Mexicana de hockey 3×3, siendo la única representación azteca.
Su primer acercamiento con el hielo y la pista fue desde los 4 años. En exclusiva para El Heraldo de Puebla, la poblana hizo memoria con mucha nostalgia que en la pista de hielo del extinto Parque Milenium, les aventaba a sus papás bolitas de nieve, además, recuerda haber quedado impresionada con las vueltas y los giros que daban las patinadoras que estaban en ese momento.

Incluso, antes de elegir el hockey sobre hielo, Diana Pérez ya daba indicios de sus cualidades como deportista. Compitió y se colgó la medalla de oro en un estatal, llegó a tener el puntaje perfecto para ir al evento nacional. Asistió a clínicas impartidas por el patinador Olímpico, Donovan Carrillo, quien le dejó como enseñanza dar su máximo esfuerzo “y matarse en los entrenamientos. Dar el 120 por ciento más que los demás para cumplir un sueño”.
Sin embargo, la pausa obligada de las actividades por la pandemia, el sensible fallecimiento de su entonces entrenadora, Elena Bolotina, por insuficiencia renal hizo que Diana Pérez encontrara “refugio” en el hockey, deporte que ya practicaba su hermano, Ángel, como portero.
Lo que nació por el gusto de ver a su hermano jugar y en su momento, hobby por practicar, sin darse cuenta se convertiría en su más grande pasión y todo gracias a un jersey de portero que le heredó Ángel, que por cierto, le quedó como si hubiera sido hecho a la medida, aunado al gran ambiente que se vive dentro de los juegos.

“(Inicié) Gracias a mi hermano. Mi hermano es portero y es súper bueno. Sí me daba miedo porque pensaba que el artístico era para niñas y el hockey para niños. Hubo una época donde hacia artista y hockey, en ese tiempo mi hermano empezó de portero porque el regalaron un jersey de portero en su cumpleaños y me lo heredó, y me quedó a la perfección”.
“Estábamos en Arizona. Fuimos a unas clínicas de Boris Dorozhenko, muy muy buenas, muy buen maestro. Estábamos viendo a los Arizona Coyotes, son muy buenos. Vi el ambiente y ellos juegan en la Universidad de Arizona, donde hay un equipo femenil y me acuerdo que vi el entrene (sic), vi el estadio y dije ¡wow! Yo quiero meter un gol y que muchas personas digan y me apoyen. Me imaginé a mí de grande, saliendo de un partido y que una niña chiquita me diga que le firme un jersey. Ahí me lo planté y dije que sí me gustaría muchísimo”.
Para Diana todo ha sido muy rápido, pero nada sorpresa, ni casualidad. Hace poco más de un año, la joven patinadora recordó haber salido de la pista de hielo de Explanada Puebla y con maleta de rueditas en mano, le comentó a su mamá que quería ir a unos Juegos Olímpicos, un mes después, luego de haber obtenido el segundo lugar con su equipo en la Girls Soccer League, haber sido preseleccionada Nacional, haber pasado con gran éxito varios fines de semana las pruebas, try outs, tests y exámenes de patinaje, un domingo por la noche vía Instagram recibió la noticia que formaría parte de la Selección Nacional que competiría en Gangwon 2024.
Estar en los Olímpicos, vivir la experiencia Olímpica, compartir la Villa Olímpica, el vestidor con los mejores equipos juveniles del mundo es impactante, indescriptible, sin embargo, a decir de la poblana, el momento de ver, portar y defender el jersey de la Selección Mexicana con su nombre y apellido es un momento único que todos los atletas deberían vivir.
Fotos: Citlalli Tepale









