Las fuerzas de seguridad rusa detuvieron a decenas de personas que asistieron al funeral del líder opositor ruso Alexei Navalny en Moscú, quien falleció el pasado 16 de febrero.
Miles de personas asistieron a la iglesia moscovita de Nuestra Señora Madre de Dios «Alivia mi sufrimiento», en donde se llevó a cabo el funeral de Navalny. Los embajadores de Alemania, Francia y Estados Unidos en Rusia también asistieron.

Yulia Navalnaya, esposa de Navalny no pudo asistir al «último adiós» de su esposo por temor a las represalias del gobierno ruso.
Los asistentes aplaudieron y corearon el nombre del líder opositor, entre los gritos se escuchaba «¡Rusia será libre!», «No tuviste miedo y nosotros tampoco».
Horas antes, el Kremlin advirtió que detendrían a quienes participaran en manifestaciones no permitidas.
“Cualquier reunión no autorizada constituirá una violación de la ley y quienes participen en ella tendrán que rendir cuentas”.
Dmitri Peskov, vocero del Kremlin
Muchas personas fueron detenidas en otras provincias mientras trataban de trasladarse a Moscú para asistir al funeral.
Los asistentes señalan que las detenciones buscan intimidar a activistas y seguidores de Navalny,
Fotos: X @psyko_ivan, @sandro_pozzi









