Uno de los grandes “defectos” de las elecciones concurrentes es que usualmente la elección grande suele jalar a la más chica. Un efecto negativo para las condiciones de equidad y el sano ambiente democrático. En este escenario el voto diferenciado no debería tener cabida, mas en el Estado de Puebla las últimas encuestas revelan lo contrario. ¿A que se debe y a quienes afecta este voto?
Napoleón decía que Dios estaba del lado del ejército más grande. Esto salvo contadas ocasiones como la de Alejandro Magno venciendo a los persas suele ser verdadero en 9 de cada 10 batallas. En el caso de las elecciones, la federal suele tener un impacto sobre las estatales y municipales especialmente por su potencia de difusión en medios masivos.
En Puebla las últimas encuestas muestran que en efecto, la aprobación del presidente de la república es ligeramente más alta que la aprobación de Claudia Sheinbaum, que esta es ligeramente más alta que la aprobación de Alejandro Armenta y que esta es ligeramente más alta que la de Pepe Chedraui, es decir, el partido en el poder bien posicionado y su candidata arrastran positivamente al resto de sus candidatos.
De este modo la aprobación de 49% de Claudia es el 47% de la de Morena-Puebla, y el mismo 47% de Alejandro Armenta. Un poco más abajo, en la municipal Pepe Chedraui aprieta el acelerador con 38%. Hasta ahí todo parece tener una lógica. El dilema está en los números para el senado: 56% para el dúo Ana Tere Aranda / Néstor y 38% para la dupla Ignacio Mier, Liz Sánchez. Entonces resulta que ¿el carisma de Ana Tere es más poderoso que la fuerza de Morena? Veamos.
Existen varias teorías sobre el voto diferenciado o “split-ticket voting” que suelen considerar factores como el beneficio personal o colectivo, Clivajes sociales y económicos, la socialización y el aprendizaje familiar, e incluso William Riker dice que la incertidumbre suele alentar al malo por conocido. Si consideramos que la elección por el senado es de carácter federal nos estaríamos enfrentando a un fenómeno que implica un alto nivel de politización y que la percepción de tener senadores de la fuerza opositora representa beneficios reales para la colectividad, esto de acuerdo a la teoría de Anthony Dawns.
Hasta ahora los mayores índices de voto diferenciado los ha logrado AMLO, ¿acaso en esta ocasión ocurrirá lo contrario? El día de las elecciones veremos si se da este voto diferenciado o por el contrario al momento de que el elector tenga varias papeletas en la mano, por la ley del “chingue a su madre” acaben votando todo igual. Interesante tema que seguiremos aquí. Saludos.










