Los dientes desempeñan un rol crucial en nuestro organismo. Son esenciales en el proceso de digestión, ya que fragmentan los alimentos para su correcta ingestión y facilitan su paso al tubo digestivo. Además, son determinantes en la articulación de palabras y en la estética facial, ya que conforman el tercio inferior de la cara.
Por lo tanto, es vital cuidar de los dientes, lavándolos tres veces al día, generalmente tras cada comida. No obstante, recientemente ha surgido un debate en la comunidad odontológica sobre el significado de “lavarse los dientes después de comer”.
Originalmente, la Asociación Dental Americana (ADA) recomendaba el aseo bucal una hora después de comer, lo que permite a la saliva realizar sus funciones sin interferencias. Sin embargo, investigaciones actuales sugieren que este lapso podría reducirse a 15-20 minutos.
La doctora Alejandra Gómez Carlos, profesora de la FES Zaragoza y experta en el área, considera apropiado un cepillado más temprano tras comer.
“El lavado de dientes después de comer debería hacerse a los pocos minutos. En casos de alimentos ácidos es preferible esperar más tiempo. Las pastas de dientes actuales, que incluyen bicarbonato de sodio, ayudan a reducir los restos ácidos en la boca”.


El pH normal de nuestra boca es de 7, pero varía entre 6.7 y 7.4. Al ingerir alimentos, las bacterias bucales descomponen los carbohidratos, liberan ácidos que alteran el pH, lo que puede debilitar el esmalte dental. Por ello, se sugería esperar una hora para cepillarse, pero esto no consideraba la formación de placa bacteriana, que inicia tras comer y puede generar caries y cálculos dentales.
Gómez Carlos recomienda enjuagarse con agua o masticar chicle sin azúcar para normalizar el pH antes de cepillarse.
Entonces, ¿es recomendable lavarse los dientes inmediatamente después de comer? La respuesta es afirmativa: cuanto antes, mejor.
Errores comunes en el cepillado dental
Aunque parece una tarea sencilla aprendida desde la infancia, muchos no nos cepillamos correctamente. En México, siete de cada diez niños y adolescentes presentan caries, siete de cada diez adultos padecen enfermedades periodontales y cuatro de cada diez mayores de edad carecen de una boca funcional para hablar y comer adecuadamente.
Gómez Carlos señala que el error común es cepillar los dientes de izquierda a derecha con excesiva fuerza. Lo ideal es lavar los dientes traseros en la zona superior de arriba hacia abajo, y los inferiores de abajo hacia arriba. Los frontales deben cepillarse de izquierda a derecha, pero sin aplicar mucha fuerza. Además, recalca la importancia del uso del hilo dental.

La experta también recordó que no todos pueden cepillarse de la misma manera, por lo que recomendó adoptar la técnica a las necesidades bucales individuales.
Un aseo bucal incorrecto no solo conduce a caries, sino también a enfermedades como la gingivitis o la periodontitis, que afectan los tejidos que sostienen los dientes. Por ello, es crucial mantener una higiene dental diaria, visitar al dentista cada seis meses y cambiar el cepillo cada tres meses.
Gómez Carlos enfatizó que es necesario fomentar una cultura de salud bucal para disminuir los problemas dentales en México.
Información de Pepe Herrera / Gaceta UNAM
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