Estados de México tan diversos como son Quintana Roo, Tlaxcala, Baja California, Baja California Sur y Morelos, tienen algo en común, son consideradas como las zonas azules de nuestro país.
Las llamadas zonas azules o «blue zones» son áreas en el planeta donde se da mayor longevidad, es decir dónde las personas viven más que el promedio, llegando a cumplir ochenta, noventa y más de cien años de vida.
En el mundo encontramos cuatro zonas que cumplen plenamente con lo requerido para ser zonas azules: Nicoya en Costa Rica; Nuoro en Cerdeña Italia; Icaria en Grecia y Okinawa en Japón.
Fueron el demógrafo belga Michel Poulain y el médico italiano Gianni Pes quienes por primera vez encontraron en Cerdeña, Italia un patrón de longevidad y lo marcaron en un plano en azul.
Más tarde, el investigador norteamericano y miembro de National Geographic, Dan Buettner continuó el esrudio a nivel mundial.
Los elementos que son clave para que la persona viva por más años son las siguientes, de acuerdo a la teoría de la zona azules:
Actividad física, el sedentarismo es mortal para el ser humano, la persona requiere hacer algún tipo de deporte de alto o bajo impacto, dependiendo de su edad y de su condición física, para contar con calidad de vida, la actividad física no solo mejora la salud, también da sentido de vida y genera claridad de pensamiento y optimismo en la persona.
Tener un «ikigai», término japonés que se refiere a lograr la realización de lo que uno espera y desea, es decir contar con un propósito de vida, el cual no debe ser necesariamente relacionado con nuestro trabajo, con una finalidad económica o con un impacto enorme, un propósito puede ser algo pequeño pero significativo para nosotros.
No vivir en estrés permanente, nuestro cuerpo genera cortisol para combatir el estrés, esta hormona nos genera grave daño si está de manera continua en el cuerpo, presión alta y aflicciones cardíacas están relacionadas con el cortisol.
Procurar el «Hara hachi bu», concepto japonés que consiste en comer solamente al 80 por ciento de lo planeado, es decir nunca comer en exceso.
Contar con una dieta balanceada, el consumo de frutas, verduras y legumbres debe superar al de las carnes, el pesado y los lácteos.
Consumo moderado de alcohol, una copa de vino siempre ayuda pero el exceso el consumo de bebidas alcohólicas está relacionado con deterioro en la salud y en la vida social del individuo.
Participar en grupos sociales, somos seres sociales por naturaleza, nuestra mejor versión sale interactuando en comunidad, aislarnos nos quita años de vida.
Dedicar tiempo a nuestra espiritualidad, el preocuparnos por muestro yo interior, incluso participar en organizaciones religiosas es un elemento para generar longevidad.
Construir y mantener vínculos familiares, es vital sentirnos parte de una manada, nuestra familia es nuestra red de apoyo en todo momento.
Una vida larga depende de ti, construye tus propias condiciones de zona azul en tu hogar y en tu entorno.










