Valeria Segura es neuropsicóloga y activista, especialista en psicología infantil-adolescente, neuroeducación y derechos humanos, dirige un consultorio neuropsicológico infantil, y colabora con diversas organizaciones nacionales e internacionales como Save the children, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Comisión de Derechos Humanos (CDH) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) en proyectos que han beneficiado la educación, salud mental y vida libre de violencia de niños, niñas y adolescentes.
En entrevista con Valeria Segura, originaria de Oaxaca, compartió que estudió la universidad en dos ciudades diferentes, en Ciudad de México y en Cuernavaca, desde los primeros semestres buscó trabajo y para cuando ella estaba terminando la carrera, se encontraba laborando en el Instituto Nacional de Salud Pública como asistente de investigación.
Además, enfatizó que tuvo una relación violenta por 7 años, que acabó, añadiendo que no le ayudaba mucho la educación conservadora y tradicional de Oaxaca, por eso creía que su rol era convertirse en esposa y se lo cuestionó varias veces, sabía que quería ser psicóloga, pero no tenía claro hacia qué rubro dirigirse.
Luego, decidió viajar a Puebla para trabajar en ella misma y darse un espacio, es así que trabajó para el Cuerpo Diplomático de Relaciones Internacionales en Derecho Humanitario, Casa de Cultura México-Rusia, en escuelas y estas experiencias la hicieron darse cuenta de que quería irse del lado de los derechos humanos y por la lucha social del activismo.

“Yo creo que los caminos de la vida son muy sabios y de pronto aquí en Puebla comencé a encontrar proyectos, gente muy linda (…) Tengo un consultorio en la ciudad y un negocio digital de educación a distancia para niños de nivel preescolar, primaria y secundaria, donde me gusta hablarles desde esta perspectiva de género, marco de derechos humanos y me dedico al activismo sobre todo por los adolescentes y niños”, señaló la experta en neuropsicología infantil-adolescente.
Resaltó que su madre también sufrió violencia con su papá, y generó gran impacto en su vida “Nadie nos ayudaba, nadie procuraba sacarnos de esa situación y mi mamá es una mujer que tuvo estudios universitarios, no era una mujer de bajos recursos” y su madre intentó poner denunciar, pero no encontró los mecanismos de protección, eran los años 2000.
“Este tipo de historias como la mi madre, al trabajar con mujeres, niñas y con adolescentes, la he escuchado muchísimas veces por mis tías, amigas, mujeres que he atendido en sociedades civiles en las que he colaborado, en las conferencias que he brindado en diferentes municipios se me han acercado mujeres a decirme que cómo le hacen para salir de ese lugar porque el marido o el hijo la golpea”, mencionó Vale.

Así, la neuropsicóloga aseveró que los niños que han vivido en entornos de violencia tienden a tener unos patrones de actividad cerebral similares a un veterano de guerra.
Por otro lado, Valeria Segura contó que dentro de sus pasatiempos se encuentra el ejercicio, la lectura, ve series y películas, escribe, pinta y sale con sus amigas.
“Yo sólo sé amar con todo mi ser, pero mi problema no es ese, me parece incomprensible estar sin presencia, atender con indiferencia, brindar lo mínimo, tantas veces me han llamado intensa por ser fiel a mis ideales, por no conformarme con la mitad y no aceptar lo que no es absoluto pero la llama de mi corazón me demanda que arda de amor, que lo entregue todo, que la lealtad a mí misma y mi brújula de vida sean guía. Prefiero ser una mujer que incendia el cuerpo, el alma y el corazón en cada acción (…)”, finalizó Segura.
Fotos: Citlalli Tepale










