En pleno fragor de la campaña electoral, me veo en la obligación de abordar un tema que, si bien es crucial, no puede ser manejado con ligereza, ni provocar el temor infundado entre la ciudadanía: la seguridad. Como candidata, mi preocupación es innegable, pero no puedo permitir que situaciones alarmantes alteren el curso de esta fiesta democrática. La verdadera esencia de este proceso electoral reside en la armonía y la paz que deben prevalecer, tanto para los participantes como para aquellos que serán llamados a depositar su confianza en las urnas.
Desde la trinchera de la mega coalición conformada por Morena, el PT y el Partido Verde, reafirmamos nuestro compromiso con los principios fundamentales de la democracia. Nuestro objetivo primordial es instar al pueblo a ejercer su derecho al voto, a que elija libremente entre el proyecto representado por la 4T y cualquier otra opción de la oposición. Lo esencial es que la ciudadanía participe activamente en este proceso electoral.
Recordemos las campañas de miedo que vivimos en 2006, cuando nuestro actual presidente fue objeto de ataques sistemáticos provenientes tanto del sector privado como del público. Hoy, nos enfrentamos a un esquema similar a nivel nacional, donde nuestra candidata y próxima presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum, es blanco de una campaña de desprestigio promovida por los sectores más conservadores de la sociedad. Su único recurso es infundir temor, ya que carecen de estrategias y propuestas sólidas.
Hago un llamado a la sensatez, a un debate constructivo donde los actores políticos confrontemos nuestras posturas a través de ideas y propuestas, no mediante discursos populistas que solo alimentan el miedo o que buscan el beneficio particular sobre el bien común. Como bien dice el refrán, «tonto es aquel que piensa que el pueblo es tonto».
Es hora de elevar el nivel del debate político y dejar de lado las tácticas que solo buscan sembrar el pánico en la población. Invito a mis contendientes a sumarse a esta cruzada por una campaña basada en el respeto, la transparencia y la búsqueda sincera del progreso para todos los ciudadanos. Juntos, podemos construir un futuro mejor para nuestro país, donde la democracia sea verdaderamente el eje de nuestra convivencia política.










