La candidata al Senado de la República Mexicana por la coalición Mejor Rumbo para Puebla, Ana Teresa Aranda Orozco, enfatizó que jamás pensó dedicarse a la política, pero desde siempre ha tenido una vocación de servicio, lo que la puso en este camino, y en el que defiende los derechos y libertades desde hace más de 40 años.
Compartió que alrededor de los 6 o 7 años, participaba en acciones altruistas, conducta que aprendió de sus padres, como cuando se organizó con otros niños para ir casa por casa a solicitar el periódico, que después vendían en los abarrotes (ya que antes, productos como el frijol, el arroz, el garbanzo, vaciados en cucuruchos hechos por periódico), y con ese dinero apoyaban a las misiones de Bachajón en la Sierra Tarahumara o en Corea.
“Soy una guerrera, soy una mujer que primero luchó mucho contra sí misma, me acuerdo de que desde muy pequeña me acercaba a libros de superación personal, entonces había un obispo llamado Tihamér Tóth que escribió ‘El joven de carácter’ y a lo que te ayudaba era a cómo puedes adueñarte de ti mismo (…) y yo quería conquistarme a mí misma”.

Como parte de los pasatiempos y peculiaridades de Ana, señaló que le gusta cantar mientras va manejando, con mariachi, cuando reza y esto la hace sentir que libera su alma, también le encanta la oratoria tanto que en diferentes ocasiones fue campeona de declamación, así como la poesía, de hecho, su abuelo materno fue parte de la Trapa Leonesa.
Contó que se casó a los 18 años y a los 19 empezó a tener hijos con su esposo Luis Alejandro Orea, pero no fue impedimento para ejercer su profesión en política, pues respetaron sus acuerdos y pactaron que la vocación fuera de familia, la vocación de servicio fue familiar y no solo de Ana o de Luis.
“En el momento en el que se ponga en riesgo mi matrimonio será el momento de decirle a la política adiós, porque lo que lo que estoy haciendo lo estoy haciendo por mis hijos, pero también por los hijos de las demás mujeres, en el momento en el que yo destruya lo que más quiero creo que voy a tener muy poco que dar”.

Por otro lado, Ana Tere fue criada con una educación igualitaria a pesar de que su padre creció en el rancho (en algunas familias se educa a las mujeres para servirle al hombre) y desde ahí aprendió que los hombres y las mujeres de la familia deben participar en las mismas actividades del hogar y del campo.
“Yo creo que todo lo que tenemos en la mesa, tenga que ver con frutas, verduras o los adornos encima como las flores, entre otros, vienen del campo, y que si no cuidamos la naturaleza no tenemos remedio (…) ”.
- De 1982 a 1987 fue presidenta estatal de la Asociación Nacional Cívica Femenina en Puebla.
- De 1991 a 1994 Diputada federal en la LV Legislatura.
- Del 2000 al 2006 fue directora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
- Del 2008 al 2009 fue Subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Segob.
- Concluyó la Licenciatura en Ciencias Políticas por la Universidad del Desarrollo del Estado de Puebla.
- Obtuvo una Maestría en Gobernanza y Globalización por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
- Realizó un Diplomado en Análisis Sociopolítico por el Instituto de Investigaciones Legislativas de la Cámara de Diputados.
- Cursó un Taller por el rescate de la dignidad indígena impartido por la Cámara de Diputados.
- Tomó el Curso de no violencia y estrategia de resistencia civil impartido por el PAN.
- Fue Ponente en el Foro Internacional La Mujer en la Consolidación de la Democracia.
Fotos: Citlalli Tepale










