Anoche, la banda Interpol ofreció un concierto gratuito, místico y nostálgico en la Plancha del Zócalo de la Ciudad de México, ante 160 mil fans, que duró dos horas.
A las 20:00 horas, los neoyorkinos salieron a escena e interpretaron los hits «C’mere», «Say Hello To The Angels», «Narc», «My Desire», «Obstacle 1», «Lights», «Pioneer To The Falls», «The Rover», «All The Rage Back Home», un set list elaborado especialmente para el espectáculo en tierras mexicanas.
La banda continuó con «Rest My Chemistry», «PDA», «Toni», «Not Even Jail», y cerraron magistralmente el primer encore con «NYC», «Evil», «Public Pervert» y «Slow Hands».
«Untitled» y «Stella was a driver and she was always down», de su primer y más célebre álbum, «Turn on the Bright Lights» (2002), cerraron el show de diecinueve canciones.
Este concierto ha sido uno de los más grandes que ha dado la banda en sus más de 20 años de carrera.

Paul Banks, vocalista de Interpol, expresó en español que México es la segunda casa de Interpol, uno de los países en los que más se han presentado y en el que más fanáticos tiene:
«Ya llevamos 20 años viniendo a México y siempre tienen un sitio muy especial en nuestros corazones. Las palabras no llegan a comunicar lo que sentimos por ustedes. Gracias por venir y por apoyarnos todos estos años, los amamos».
El gran ausente fue el siempre preciso y sublime baterista Sam Fogarino, quien se recupera de una operación de columna.
Fotos de X @GobCDMX
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