Lo que muchos científicos e investigadores advirtieron hace algún tiempo con la presencia de la Inteligencia Artificial (IA), al alcance de todo mundo, ya llegó y su evolución que avanza con pasos agigantados y pronto dejará atrás el libre albedrío.
Un reciente modelo construido por dos instituciones estadounidenses ha prendido las luces rojas y las personas deberán estar alertas, porque pone en riesgo la autonomía de ser humano para tomar sus decisiones.
El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Washington, han dado un importante paso hacia adelante en este campo, al desarrollar un modelo novedoso y altamente avanzado que promete revolucionar la manera que entiende y predice el comportamiento humano y que incluso podría resultar escalofriante.
Este sistema tiene una capacidad de predicción sin precedentes al anticiparse a una amplia gama de acciones humanas, desde la elección de rutas en entornos desconocidos hasta los movimientos futuros en juegos de estrategia como el ajedrez. Todo lo anterior se logra mediante el análisis exclusivo de información sobre acciones pasadas de las personas.
Este enfoque innovador considera que las decisiones son simplemente el resultado de restricciones, a menudo invisibles o no reconocidas previamente, pero más allá de sus aplicaciones prácticas y tecnológicas, los científicos opinaron que este desarrollo invita a la reflexión sobre el libre albedrío de las personas.
Los expertos consideraron que esta evolución de la IA va más allá del plano académico y técnico, hasta alcanzar los terrenos éticos y morales, especialmente en lo que respecta a su uso para analizar y prever comportamientos humanos e invita a explorar y cuestionar el futuro de la interacción entre humanos y máquinas.
Lo que las películas de hace varios años advertían del peligro de la IA y el mundo robotizado, está a la vuelta de la esquina; ya no es ficción, es realidad. Corresponde a los gobiernos prevenir y regular el uso de este material para bien de la humanidad.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









