No cabe la menor duda de que el tercer debate presidencial entre los candidatos –ahora que el Instituto Nacional Electoral (INE), le llama a cada uno candidatura–, Máynez del MC, Sheinbaum por Morena, PT y PVEM y Gálvez por el PAN, PRI y PRD, refleja el espíritu del poeta español Ramón de Campoamor en el sentido de que todo es del color del cristal con se mira.
Lejos de la unanimidad crítica de los analistas y expertos serios de los dos debates anteriores –el primero lo perdió Xóchitl, el segundo lo ganó Xóchitl–, el tercero, según los analistas no tiene un ganador claro y se perdieron en acusaciones mutuas; sin embargo, una clara mayoría define la presencia de Máynez como esquirol y a las órdenes de Sheinbaum.
Donde entra en vigor el verso de Campoamor, es en los puntos de vista de políticos y ciudadanía identificados con las candidaturas y simpatizantes de ellas.
Cada quien vio un debate diferente. Lo cierto es que hubo temas que merecían respuestas de las debatientes, sobre todo, en los temas de seguridad, el principal problema que de acuerdo a todas las encuestas serias, afecta a los mexicanos.
Llamó la atención el silencio o llamémosle ignorancia, cuando una de las conductoras preguntó específicamente sobre el Instituto Nacional de Migración.
O el caso expuesto por Gálvez de la falda de Sheinbaum con la imagen sagrada para tantos de la Virgen de Guadalupe y que se negó a contestar. Por el lado de los analistas se argumentó a su favor la respuesta de que su equipo responderá, pues en México hay un estado laico. Aquí valdría la pena puntualizar que independiente de ello, los votantes quisieran saber de la religión que profesa Sheinbaum. Los presidentes anteriores y el actual han hecho público el asunto de sus creencias.
En síntesis, un debate más, que impactó poco en los votantes. En el fondo, mientras el INE, los partidos y las candidaturas no establezcan un debate en forma, de frente, con la adecuada publicidad y difusión, incluso conducido por auténticos periodistas que puedan hacer preguntas fuera del guion, no tendrán estos ejercicios mayor importancia.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









