El Tribunal Superior de Londres autorizó este lunes a Julian Assange a presentar un nuevo recurso contra su extradición a Estados Unidos, que le reclama por dieciocho delitos de espionaje e intrusión informática por las revelaciones de su portal WikiLeaks.
Los jueces Victoria Sharp y Jeremy Johnson le autorizaron en concreto a recurrir en otra audiencia futura contra dos de las tres garantías ofrecidas por Estados Unidos sobre el tratamiento que recibiría si fuera entregado para ser juzgado en ese país.
El tribunal entendió que merecen someterse a un juicio en apelación los argumentos de la defensa de que Assange será discriminado por su nacionalidad no estadounidense, puesto que no se le asegura que pueda ampararse en la Primera Enmienda de la Constitución del país, que protege la libertad de expresión.
En una nota diplomática de «garantías» en marzo, el Gobierno de Estados Unidos dijo que el fundador de WikiLeaks podrá «intentar plantear» como defensa la Primera Enmienda, pero matizó que corresponderá a la Justicia estadounidense determinar si se le aplica o no.
El abogado de Assange, Edward Fitzgerald, recordó este lunes que el fiscal estadounidense del caso, Gordon Kromberg, ya avisó que él podría esgrimir como argumento que «los ciudadanos extranjeros no tienen derecho a la protección bajo la Primera Enmienda, al menos en lo que se refiere a información de defensa».

El equipo defensor podrá recurrir por tanto las garantías aportadas por Washington en el sentido de que no será discriminado por su nacionalidad y de que podrá intentar ampararse en la Primera Enmienda.
La tercera garantía sí fue aceptada y no se recurrirá, en la que el Gobierno estadounidense se comprometía a no aplicarle la pena de muerte.
La vista de este lunes ante Sharp y Johnson era para que estos decidieran si aceptaban las garantías de Estados Unidos y por tanto autorizaban la extradición o si, en cambio, las rechazaban total o parcialmente y permitían a Assange otro recurso, lo que finalmente ha sucedido.
Estados Unidos reclama al programador informático por difundir información clasificada en 2010 y 2011, que expuso violaciones de derechos humanos del Ejército estadounidense en las guerras de Irak y Afganistán.
El programador informático, que está en prisión preventiva en una cárcel de alta seguridad londinense, no asistió al proceso ante el Superior por cuestiones de salud, si bien sí estuvo su esposa, Stella Assange.
Celebran victoria judicial de Assange
Los vítores de decenas de manifestantes llenaron el entorno del Tribunal Superior de Justicia de Londres, tras la decisión de los jueces de permitir el recurso del fundador de WikiLeaks, Julián Assange, contra su extradición a Estados Unidos.
Congregados a lo largo de una soleada mañana en la capital británica, los asistentes a la protesta aplaudieron la resolución del caso y corearon, de nuevo, el lema «Libertad para Assange» al ritmo de música y tambores, a lo que añadieron la nueva consigna «Lleven a Julian a casa».
Esta celebración fue ‘in crescendo’ hasta la salida del tribunal de la esposa del australiano, Stella Assange, quien se mostró «aliviada» en sus primeras declaraciones después de conocerse el veredicto.
Stella Assange addressing the crowd following Monday's UK court hearing granting an appeal for Julian Assange: “Now is the moment to drop this case…this case is shameful and it is taking an enormous toll on Julian" #FreeAssangeNOW pic.twitter.com/CzT62FIghs
— WikiLeaks (@wikileaks) May 20, 2024
No obstante, Stella reconoció que el tiempo que el fundador de WikiLeaks ha pasado en prisión «le ha pasado una enorme factura» e insistió en que el Gobierno de Joe Biden abandone el caso.
«¿Por cuánto tiempo seguirá esto? Estados Unidos debería abandonar este caso ahora, es el momento».
Fotos de EFE y X @IFJGlobal
miop









