Ya pasaron las elecciones del 2 de junio; ganó de calle Claudia Sheinbaum con 36 millones de votos; Alejandro Armenta en Puebla triunfó con la votación más alta que haya tenido un gobernador.
Sorprendió hasta los morenistas, que el famoso voto oculto, que esperaba a su favor Xóchitl Gálvez, fue para Morena, al igual que una buena parte de sufragios de la clase media, alta y baja, según el reconocido encuestador Ulises Beltrán. La mayor parte de votos morenistas fueron emitidos por aquellos ciudadanos que tienen el menor grado de estudios, al contrario de los que estudian
Es increíble la fidelidad de los 27 millones de persones que reciben dádivas del Gobierno Federal pues votaron por Morena, por Sheinbaum, por Armenta, por Chedraui, por las mayorías en los congresos. Ahora solo resta luchar por la unidad del país, evitar la polarización y sacar a México adelante.
De algún modo, México volvió a la era del partido hegemónico, como en los mejores tiempos del odiado y criticado PRI, pero que la gente seguramente ya no lo recuerda; los mexicanos no tenemos memoria. Estamos a las puertas de un nuevo régimen y quizá de un nuevo sistema político, pero basado en el priismo.
¡Ah! Y tras las intensas campañas políticas, que ocuparon sobremesas, enfrentaron familias y deshicieron amistades, es momento de tomar un respiro para trascender la ‘resaca electoral’ de los perdedores.
Arlen Solodkin, directora del Instituto del Bienestar Integral, ante la ansiedad, irritabilidad, tristeza, estrés emocional y cognitivo, que causa cualquier elección, recomendó los siguientes consejos: caminar, respirar profundo, buscar distracciones y enfocarse en cosas positivas,
Así las cosas, hay que tomar las cosas con serenidad. México nos necesita.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









