El doctor Álvaro Juárez Rodríguez es un profesionista ejemplar, porque ha sabido compaginar su vida profesional y de servidor público en el DIF estatal, y, a la vez, como un padre afectivo y responsable con su familia y de entrega total y cariño a sus dos nietas.
“No puedo pedir más a la vida, disfruto mi carrera profesional en la medicina y mi trabajo como responsable de los servicios de salud en el Sistema DIF Estatal, pero, al mismo tiempo, gozo, disfruto y me apasiona la vida en familia, con una esposa paciente y cariñosa con la que llevo casado 44 años de feliz matrimonio”.
En entrevista para El Heraldo de Puebla, el doctor Álvaro Juárez muestra sus dos facetas y dice con orgullo que en ambas, las cumple con pasión y entrega “nada me hace más feliz, que servir a los demás y, por supuesto atenderá mi familia”.
A lo largo de estos 31 años como servidor público del DIF estatal, ha sido Jefe de Sección en el Departamento de Atención a la Salud, así como representante del DIF estatal ante todos los comités comisiones y consejos estatales de Salud.
Además de ser responsable del área de capacitación en Educación Médica Continua , responsabilidades que nunca ha descuidado y en las que pide, siempre s sus colaboradores trabajar con calidad y con calidez en el servicio.
Vida en familia
Esta agitada vida laboral no le ha impedido, nunca, llegar con alegría e ilusión a su casa donde siempre lo espera con amor su esposa Blanca Lilia con quien lleva 44 años de feliz matrimonio.
Del matrimonio nacieron tres hijas, de las cuales en la entrevista para El Heraldo de Puebla la acompañó Claudia y su nieta Ximenita.
En la charla su hija Claudia Juárez, dijo sentirse orgullosa de ver crecer a su padre como médico, como profesionista y como servidor público, pues en todos ha mostrado pasión y entrega con mucha disciplina.

Pero confiesa que su papá siempre ha mostrado el lado humano, con valores y principios que desde pequeñas les inculcó a ella y sus hermanas.
Y a pesar de que por razones de trabajo su papá muchas veces no estaba al cien por ciento con ellas, nunca sentimos su ausencia porque cuando estaba en casa daba todo su amor y eso es calidad de tiempo.
“El carácter de mi padre es de paz, tranquilidad y sosiego, cualidades que nos quiso transmitir y ello ha servido para que siempre halla comunicación franca y abierta entre padre e hijas.
“Con mi papá nunca hay secretos, nos contamos todo y eso nos ha ayudado en nuestra vida familiar”.

“Mi padre siempre ha tenido tiempo para escucharnos, para apapacharnos, nunca muestra cansancio”, expresa su hija Claudia.
Ahora su amor y pasión los vuelca en sus nietas Vale y Ximena a quienes adora, confiesa el doctor quien explica que “lo que me faltó hacer con mis hijas ahora lo hago con mi dos nietas”.
Con mis hijas y nietas no hay secretos , incluso , mis conocimientos médicos me han servido para ofrecer a mis hijas y nietas educación sexual , que siempre di a adolescentes.
Ximena, su nieta, finalmente quiso concluir la entrevista con su abuelito expresando la admiración y cariño que le tiene pues a sus 12 años, es como su segundo papá, por el trato con amor que da a ella y su hermana.
Fotos: Citlalli Tepale









