De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en colaboración con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), ocho de cada diez personas son usuarias de Internet, con las y los jóvenes de entre 18 y 24 años como el grupo poblacional que más se conecta, con un promedio de 5.9 horas diarias.
Entre las principales actividades en línea de las y los usuarios se encuentran: la comunicación, el acceso a redes sociales, el entretenimiento, la búsqueda de información y el comercio digital, esta última actividad es la que ha presentado un incremento estadísticamente significativo principalmente en las áreas urbanas, pues la compra de productos de primera necesidad se realiza cada vez más por medio de Internet.
Por lo que respecta al dispositivo en el que las personas usuarias navegan, destacan los teléfonos inteligentes sobre las computadoras de escritorio y laptops, los cuales se han consolidado como la vía preferente para conectarse con 9.7 personas usuarias de cada 10.
En el caso de Puebla, se encuentra como la cuarta entidad que menos personas usuarias tiene pues sólo 73.9 % de la población total del estado se conecta a Internet, y el 58.3 % del total de hogares tiene conexión, estadísticas similares a las reportadas en la pasada edición de este reporte.
Un dato relevante esta edición de la ENDUTIH es que, por primera vez en nueve años, el número de mujeres usuarias de internet es mayor al número de hombres. Una señal positiva para erradicar la brecha digital de género en un país de altos contrastes, donde gran cantidad de niñas, adolescentes y mujeres han sido relegadas en el uso y aprovechamiento de estas tecnologías.
Sin embargo, no podemos considerar este avance como el final del camino, pues el que existan más mujeres usando internet no implica que tengan un acceso efectivo a este derecho, por lo que es fundamental observar las condiciones en las que se conectan, las actividades que realizan, y si su experiencia es segura, libre e independiente, ya que, en contraparte con este incremento en el número de usuarias, también se estima que 7 de cada 10 han sido víctimas de violencia digital o acoso en línea.
Estas cifras dan cuenta de los desafíos a futuro como la conformación de marcos normativos para la regulación de las nuevas tecnologías, la actualización de la legislación en materia de protección de datos personales —principalmente para el sector privado— y la elaboración de esquemas colaborativos para impulsar la alfabetización mediática e informacional.
Sin duda, los resultados de la ENDUTIH subrayan el valor que hoy en día tiene el Internet para relacionamos, informarnos, entretenernos y desarrollar muchas de nuestras actividades cotidianas, por lo que identificar las tareas pendientes y prioritarias que, como autoridades y responsables, tenemos en agenda para asegurar el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación es esencial para asegurar su uso más seguro y responsable. De la mano de ello es inobjetable la necesidad que se tiene de avanzar en la promoción de la cultura de la protección de los datos personales en México para garantizar nuestra seguridad, integridad y privacidad en línea.









