La aspirante a la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Adriana Dávila Fernández, urgió a “limpiar la casa” para recuperar la confianza de los ciudadanos.
En su visita a Puebla, Dávila Fernández demandó un proceso abierto y con piso parejo al dejar entrever que el actual líder nacional, Marko Cortés Mendoza, tiene la intención de entregar “el bastón de mando” al legislador Jorge Romero Herrera.
La panista expresó que se tiene que abrir las puertas del partido a los ciudadanos y regresar a los orígenes democráticos que fundaron a esta fuerza política para que sean los militantes, quienes elijan a su dirigente nacional y no un pequeño grupo y tome la decisión.
El PAN tiene que cambiar de fondo para dejar atrás “los grupos políticos y los apellidos”, porque esto le hace mucho daño a la institución y se tiene que apostar por garantizar que tenga el mismo valor el voto de un presidente municipal o diputado con el de un militante.
“Yo le apuesto a la democracia, más que a grupos yo le apuesto a la militancia. (…) Hace mucho tiempo el PAN cometió un error que es empezar a poner apellidos, empezamos que, si eran los morenovallistas, los riveristas, yo le estoy apostando a los panistas”.
Dávila Fernández expresó estar en contra de las alianzas con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y se pronunció por el fortalecimiento de la estructura electoral e impulsar a los perfiles propios para competir y recuperar el respaldo ciudadano.
Solamente así se podrá evitar que el PAN vuelva a enfrentar escenarios negativos como ocurrió en la elección 2024, en la que perdieron la presidencia de México y en Puebla, la gubernatura, la alcaldía de la capital y las diputaciones federales y locales.
Foto de Facebook @AdrianaDavilaF
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