La cadena de custodia en materia electoral se ha convertido en una de las herramientas -tal vez la más importante- por medio de la cual se garantiza la certeza de los resultados de la jornada electoral a través de un adecuado manejo, guardado y traslado de los paquetes electorales.
Dicho de otro modo, es el procedimiento para asegurar y preservar los paquetes electorales desde que salen de las casillas electorales el día de la elección, hasta la celebración de la sesión de cómputo.
Ese carácter de garantía es, al mismo tiempo, un deber de la autoridad electoral que se desdobla en realizar todas las acciones —generalmente establecidas en protocolos y lineamientos— para tratar diligentemente de no perder el rastro y la autenticidad de los materiales electorales.
Este deber de garantía y protección de la voluntad manifestada por el electorado exige la adopción de las medidas jurídicas y materiales que resulten necesarias y eficaces para que los paquetes electorales sean resguardados, con la transparencia, debida publicidad y seguridad que demanden las circunstancias de cada contexto.
La cadena de custodia se refleja en diversas etapas del manejo de la documentación electoral, entre las que destacan, las siguientes fases: 1. Previamente a la jornada electoral: La entrega del paquete electoral al presidente de la mesa directiva de casilla; 2. A la conclusión de la jornada electoral: Que implica la recopilación y guarda de toda la documentación electoral (votos, boletas sobrantes, actas originales y demás documentación electoral) en el paquete electoral, en presencia de los representantes de los partidos políticos; y el Consejo Electoral respectivo recibe el paquete electoral debiendo documentar y hacer constar la fecha, la hora de recepción y el estado en el que se encuentra el paquete (si tiene muestras de alteración o violación), y 3. En caso de traslado de paquetes electorales a una sede distinta, para la realización de cualquier diligencia: Se deben documentar fehacientemente todos los actos de que se componga el traslado, incluyendo quiénes participaron en ello.
En conclusión, la cadena de custodia implica el despliegue de una serie de actos por parte de la autoridad electoral que funge como garante de los derechos de los involucrados en el proceso electoral (candidatos, partidos y el mismo electorado), a través de la cual se asegura la certeza de los resultados de la jornada electoral y la legalidad del acceso al poder público, a través del diligente manejo, guardado, custodia y traslado de los paquetes electorales, con medidas que garanticen la seguridad física y jurídica, de la evidencia electoral y de quienes la custodien y la trasladan, incluyendo el pedir auxilio o apoyo a los cuerpos de seguridad.
Magistrada Presidenta de la Asociación de Tribunales Electorales de la República Mexicana -ATERM AC- e integrante del Pleno del Tribunal Electoral del Estado de Puebla









