Estamos en el día de la elección de nuestros vecinos, los Estados Unidos van a las urnas, desde temprano estoy revisando toda la información que va apareciendo en los medios, las encuestas de los últimos días dicen que hay empate, claro que también hay encuestas que declaran ganador a uno o a otra.
Yo he hecho mi propia encuesta con un matiz un poco diferente, ya que no votamos, la pregunta básicamente es ¿Con quién le irá mejor a México?Con esta pregunta he abordado a amigos del sector empresarial, presidentes de organismos y algún que otro político. Siempre bajo la consigna de respetar el anonimato de quien responde.
Pues bien, las respuestas me han sorprendido, a los que esperaba que preferirán a uno prefieren a la otra, y los que pensé que preferían a la otra están con el otro. Hay buenos argumentos en ambos casos; desde los que dicen que ella es proteccionista y votó en contra del TMEC, que nadie sabe cómo reaccionará, que tiene momentos muy extraños. Hasta los que piensan que al otro ya lo conocemos, que perro que ladra no muerde, mucho ruido y pocas nueces o que lo perdimos en estos años y cada vez se le va más la olla.
Mi percepción es que a ninguno de los dos les interesamos gran cosa, para ambos México sólo es relevante en dos aspectos, migración y tráfico de fentanilo. Y durante sus respectivos gobiernos esos temas dominarán la agenda diaria entre nosotros, y en ellos sus posiciones no son tan distintas.
No tomo a la ligera el que en el 2026 México, Canadá y Estados Unidos tendremos que sentarnos a revisar el TMEC, pero estoy seguro de que continuará. Tal como lo escribí hace unos meses en este mismo medio, este acuerdo diseñado y redactado por Estados Unidos los protege más a ellos que a nosotros, evidentemente lo necesitamos y mucho, pero ellos también, de alguna forma les ayuda a mantener cerrada la puerta a los productos chinos y blinda a las empresas trasnacionales que hay México y que son en su mayoría estadounidenses. Y en el fondo ellos entienden que los empleos en Estados Unidos no los están perdiendo por los que se generan en México, los empleos mejores pagados se quedan allá y los demás están desapareciendo en mayor medida a causa de la automatización.
Así que creo que gane quien gane, el TMEC seguirá. El problema es que a la renegociación del 2026 llegamos debilitados, solitos nos hemos dado un par de tiros en el pié, con la reforma al poder judicial y la desaparición de los órganos autónomos, temas fundamentales de acuerdo con el TMEC. Sospechosamente no han sido denunciados oficialmente, ni por Estados Unidos, ni por Canadá, lo que podría significar que están guardando esas cartas para usarlas en el 2026 y forzarnos, aun más, en las condiciones que podríamos aceptar durante la renegociación. Ya sabemos lo que Donald, y la mayoría de los políticos americanos, piensan de Marcelo a la hora de negociar. Kamala votó en contra del TMEC, más que nada por una postura medioambiental, creo que tampoco irá por cancelarlo, pero aprovechará para forzar sus temas en él e inclinarlo aún más a favor de Estados Unidos.
Entonces, en este punto y bajo estos argumentos, no parece que México debiera esperar grandes cosas de la elección de hoy, es una decisión de los ciudadanos americanos y poco podemos hacer en este momento.
Vamos a esperar el resultado, ya sabemos que si Donald pierde impugnará y buscará armar borlote, esperamos que le dure poco el berrinche. Y confiamos en que si pierde Kamala será más civilizada. Todo este rollo es para tratar de dejar claro que Estados Unidos no rescatará a México del propio México, no le interesa lo mismo que a nosotros, lo que seguramente es lo mejor.
El tema de la elección de Estados Unidos me sirve en esta ocasión para abordar una cuestión que cada vez se escucha con más frecuencia: Estados Unidos no va a permitir que México se convierta en una dictadura, ¿Tú crees que a Estados Unidos le conviene que en México gobiernen los cárteles? ¿De verdad piensas que Trump/Kamala permitirá esto o aquello? Pues creo que con todo el rollo anterior ya contesté lo que pienso al respecto.
Pero ya encarrerado el ratón sigamos tirando del hilo ¿podemos encontrar alguien capaz y medianamente interesado en rescatar a México? Volteemos a la Unión Europea, está hecha un relajo, entre la migración desbordada, los crecientes nacionalismos, los movimientos progres, Ucrania, los chinos, los rusos y a hora los norcoreanos, mejor ni los molestamos. En Asia viven en un universo paralelo, a su ritmo, aceleradísimo, por cierto, lo que pasa de este lado del planeta sólo les interesa para ver si pueden venderle algo a los gringos a través de nosotros o para vacacionar en Cancún.
Centro y Sudamérica, bien gracias, en lo suyo, aunque hay cosas interesantes sucediendo por esos rumbos siempre pesan más los dictadorcitos bananeros de turno que con sus desvaríos sólo provocan crisis económicas, migratorias y de derechos humanos en toda la región. Claro que no les tomemos a broma, en nuestro México hay políticos que los ven como modelos aspiracionales.
De la ONU, el FMI, el Banco Mundial, la OCDE, la Corte Internacional y otros organismos internacionales diseñados para atender y resolver crisis y conflictos no hablaremos, cada quien tendrá su opinión, pero yo pienso que en este momento no deberíamos marcarles.
Ya buscando ya en el barrio, tampoco veo que pudiéramos encargarle el chamaco a la oposición política, primero deberán encontrar donde perdieron el camino y reinventarse, los dejamos solitos meditando. Dentro del partido dominante en el poder, alguna vez hubo voces sensatas, valientes, que con argumentos cuestionaron, incluso renunciaron, por dignidad y principios ante lo que consideran una pérdida de valores y de rumbo catastrófica para México. Hoy esas voces no existen más, se fueron, se extinguieron o vendieron su alma. A saber.
De la prensa, los medios y los periodistas es muy difícil hablar, hay quienes sin dignidad personal y profesional alguna vive entregados al poder, es doloroso ver sus contorsiones y su hambre. En el extremo opuesto están los mártires, los héroes, olvidados, abandonados y ofrecidos por el gobierno, como tributo a los delincuentes.
Pues no, no hay quien nos rescate. Espérame, quizás sí.
Por supuesto, a este país lo rescatamos los ciudadanos, los trabajadores, los empresarios, los estudiantes, los profesores, las familias, todos los ciudadanos somos los únicos capaces de hacerlo. Actuando sobre nuestro entorno con una visión de comunidad y nacional.
Nadie va a venir a rescatarnos, afortunadamente no los necesitamos, en nuestro país hay mucha ciudadanía, de la buena, capaz de hacer posible un México mejor, a pesar de sus políticos, de sus problemas y de los problemas del mundo, nuestros ciudadanos son capaces de darle la vuelta a la situación, de recuperar nuestras instituciones y nuestros derechos, ciudadanos listos para defender nuestras libertades. Un gobierno de 36 millones de votos no es la “inmensa mayoría” de un padrón de 100 millones de votantes, y mucho menos de 130 millones de mexicanos.
Sólo nos falta organizarnos, vertebrar esfuerzos, fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil, sumarnos a las causas que nos muevan. A este México lo reconstruimos nosotros y lo rescatamos nosotros.
Para cuando leas esto, el mundo ya sabrá quién vivirá en la Casa Blanca, deseo que hayan tenido una elección civilizada, que sea para bien del mundo y, mientras tanto, los mexicanos trabajemos, nos organicemos y atendamos los grandes retos que tenemos, si no nosotros, quienes.
¡Un abrazo!
Redes sociales:
X: @CoparmexPdtePue | @RubenFurlongM
FaceBook: coparmex.puebla
Instagram: CoparmexPuebla
TikTok: @presidentecoparmexpuebla










