Los chipotles rellenos poblanos que se preparan tradicionalmente en Navidad, tienen sus raíces en la rica tradición culinaria de México.
Este platillo, conocido por su sabor distintivo y levemente picante, se remonta a la época colonial.
Se dice que los pobladores indígenas fusionaron ingredientes autóctonos con las técnicas de cocina europeas introducidas por los colonizadores.
Chipotle proviene del náhuatl chilpoctli o xipoctli, cuya traducción literal es ‘chile ahumado’.
A lo largo de los años, los chipotles rellenos poblanos han evolucionado, se han adaptado a las preferencias locales y regionales. Su popularidad ha trascendido las fronteras y se ha convertido en un símbolo culinario de la Navidad mexicana.
Los ingredientes de la receta clásica son chiles chipotles secos rellenos, principalmente, de queso de cabra. Algunos optan por un relleno que incluye picadillo, es decir, carne, frutas, nuez, similar al del chile en nogada.

Lo que no puede faltar es el capeado, los chiles rellenos se deben freír una vez rellenos.
El proceso de preparación de los chipotles rellenos es laborioso y requiere habilidad.
Los pobladores han perfeccionado y transmitido esta receta de generación en generación, como parte integral de la herencia cultural.
En la actualidad, los chipotles rellenos poblanos continúan siendo una deliciosa tradición culinaria durante las festividades navideñas, que representa la fusión de sabores, historias y técnicas que definen la identidad gastronómica de la región.
Foto: Gobierno de Puebla y Pinterest
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