Lo apunta muy bien Carla Angélica Gómez MacFarland, en su estudio Obesidad y Sobrepeso Infantil en México, Agravamiento en la Pandemia de la Covid-19 y Recomendaciones de Política Pública, del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República.
Los trastornos alimenticios tienen que ver con malos hábitos y con cuestiones emocionales, de ahí que la salud mental de la niñez y de adolescentes cobre importancia. La familia, un lugar que debe ser de contención y protección, no siempre brinda la seguridad esperada y esto provoca emociones negativas, ansiedad y estrés que conllevan a una necesidad de ‘comer’.
Por su parte, el involucramiento de la comunidad, los esfuerzos de organizaciones de la sociedad civil para crear conciencia en familias y en gobiernos respecto de la importancia de la nutrición y el ejercicio físico, también es vital. Debe evitarse el consumo de comida chatarra en los más jóvenes.
El problema de la obesidad infantil debe seguir siendo visibilizado y estudiado, tanto en sus causas como en sus consecuencias. El sobrepeso y la obesidad infantil es un problema público que debe ser atendido cuanto antes.
El menor entre 10 a 13 años con obesidad tiene 80 % de probabilidades de obesidad en su edad adulta y a esa edad sufre repercusiones en su salud física y mental, en su trabajo, su productividad, su economía. El problema es de la sociedad en general.
México, ocupa el lugar 28 a nivel mundial con mayor porcentaje de niños obesos (16.8 %) y sólo se encuentra debajo de Argentina, Bahamas (18.08 %) y Chile (17.6 %) en América Latina y el Caribe, según el Observatorio Global de Obesidad de 2021. El problema en nuestro territorio se agravó con la pandemia. La inactividad física, las horas frente a la pantalla, el estrés y ansiedad provocaron un aumento en el consumo de alimentos, no todos saludables.
De ahí, que las medidas tomadas por el Estado, desde el Legislativo y Ejecutivo sean indispensables en mejorar la salud de nuestros infantes.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









