La diputada Verónica Martínez García, del PRI, propuso modificaciones a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en la que planteó que las niñas y niños que nazcan mientras sus madres están en prisión puedan acompañarlos hasta que cumplan 3 años, esto con el fin de brindarles mejores condiciones de vida y eliminar todo riesgo que amenace su futuro.
Añadiendo a lo anterior, cuando estos pequeños cumplan los 3 años, la separación entre ellos con su madre se realizará en forma gradual y bajo la supervisión de un especialista en psicología; asimismo, la custodia de estos niños y niñas se le otorgará a un familiar designado por la madre, o bien, a un albergue de la Fiscalía General de la República; así como también, el psicólogo(a) deberá emitir un dictamen en el que se recomiende la realización de un régimen de visitas y convivencia entre el menor de edad y su madre interna estableciendo sus términos.
Resaltando que esta iniciativa reforma y adiciona los artículos 10, 44 y 116 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Además, la diputada mencionó que la cantidad de niñas y niños durante su estancia en algún centro penitenciario es variable año con año, pues de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2023 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ese año había 344 niñas y niños; en 2022, 346; en 2021, 343; en 2020, 128; 2019, 362, mientras que en 2018 fueron 436.
Lo que preocupa a Verónica Martínez es que entidades como Guerrero, concretamente en los municipios de Acapulco y Chilpancingo, específicamente que sus centros penitenciarios permiten la estancia de niñas y niños con sus madres internas hasta 8 o incluso 12 años, lo que puede generar un problema para estos menores en el aspecto psicológico y otros más.










