2025 comenzó amenazante. No necesitó de las cabañuelas para dejar claro que estará marcado por los ataques del imperio. Las amenazas del presidente Trump no ceden y en sí se van ordenando. Comenzará con las deportaciones espectaculares para después irlas refinando. Acto seguido forzará a que se den golpes espectaculares contra las organizaciones criminales involucradas en la importación de precursores químicos, procesamiento y envío de fentanilo a los Estados Unidos. Posteriormente, trabará el desarrollo de la industria automotriz china en México, determinando los límites al modelo de manufacturas y en sí la vigencia del NAFTA (con su reciente revolcada). De lograrlo, y no es claro quién o cómo se lo impedirá, habrá arrancado las redes de infraestructura de comunicación chinas que se iban extendiendo, al tiempo que reduce a la administración de la presidenta Sheinbaum a una posición defensiva a base de reacciones demagógicamente torpes pero populares. Sin reservas presupuestales ni capacidades más allá de la vana reiteración de chorradas respecto al segundo piso y transformación de cuarta, es posible que se victimice una vez envuelta en la bandera del “masiosare”. Otra escenificación chespiritiana sin el personaje principal, pues.
En menos de cien días se acumulan los fracasos mientras se mantiene alta la popularidad de la presidenta. La violencia criminal no baja, Culiacán sigue en llamas mientras se incendian Villahermosa y otros bastiones de Morena, Mexicana de Aviación se desploma y frente a la inminente deportación de emigrantes ilegales (no nomás indocumentados) se montarán campamentos lastimeros a regentear con iglesias de pederastas y tratantes. El súper policía que se malogró para jefe de gobierno de la ciudad de la mugre no da resultados en el principal teatro de guerra entre pandillas criminales, mientras que la respuesta a las acusaciones sobre la producción y exportación de fentanilo es digna de un comandante de Sendero Luminoso alcahueteando el tráfico de pasta de coca antes que de una jefa de Estado. Para burla del irrespetable, se ofrece una nueva versión de automóvil eléctrico inferior al vocho marca Chafamex. Una explicación plausible, además de la consabida incompetencia e inutilidad, es que en el partidazo barredora sigue en campaña electoral. Si aquel personaje chespiritiano pudo sustituir el gobierno con el entretenimiento de la homilía y burlesque matinal entre concursos de popularidad, ésta no. No está gobernando, sino desfondando a su el personaje, yendo de testaferra a significante vacío (“mujer”, “científica”, “Dra.,”, etc.). No tardará tanto en que los votantes aprendan la lección que “hace falta más” que cualquiera de esas “certificaciones”.
Ahora bien, no hay campaña relevante, sino hasta la mitad del sexenio, cuando se podrá calentar por la revocación de mandato. De ahí que apostar a ello sea iluso en el mejor de los casos. Ciertamente, puede preverse que un número relevante de compatrioteros reaccionen iracundos ante la pesada sombra del imperio y el esperpento que es “el Trun”. Verdaderos dioses de la guerra (aborígenes o de ultramar) en las redes a la hora de lanzar andanadas de momazos y tuitazos son viles chaquetazos. Simplemente ni la popularidad, como tampoco la forma y estilo dan por sobre el contenido y sustancia. El mejor ejemplo es el recién defenestrado “Turdeau”. Basta ver cómo su intento por engañar elevaría la apuesta con las fotos de su gabinete multiculti, tutti-frutti y variopinto, pero por vano le hizo naufragar como a un fardo. No es que X sea igual a Y, pero tampoco es tan distinto el juego. El Orange Man lo sabe, huele la debilidad y va a pegar con el suficiente apoyo interno en México. No sólo el de panuchos, Xochiforkers y otros traidores, sino de buena parte de los que están en Morena esperando a ver qué les toca. Sin suficiente presupuesto ni dineros mal habidos con qué maicearlos, es predecible que negocien una paz separada por un plato de lentejas.
Indudablemente hemos estado en coyunturas peores y ni el país desaparecerá ni dejaremos las que son nuestras obligaciones por un juego que, afectándonos, no nos define. Un nuevo semestre del ciclo escolar ha comenzado. El transporte público va atascado desde antes del amanecer con trabajadores y escolares, en las escuelas se aprestan los educandos al modelo presencial, contra el fraude del de “a distancia” preferido por las autoridades, exigiendo a sus docentes. Lo que es más, al señalarles existe la opción de una nueva universidad en línea “con perspectiva de género” para quienes son definidas desde el Gobierno federal como “muy pobres muy pobrecitas”, el rechazo es unánime. Nadie piensa tan vilmente sobre sí misma. De tal suerte que, contra viento y marea, clamidias y gonorreas, pero porque debemos podemos y porque podemos debemos. El embate va a lisiar a parte importante del Gobierno, no a la mayoría de los grupos en la formación estatal mexicana, que tampoco se reducen, subordinan ni suponen clientelas de aquel. Esas van a prevalecer y afirmarse simultáneamente contra el vecino enemigo de siempre y la dependencia documentada desde endenantes. ¡A fe mía!
Foto de Mireya Novo / Agencia Enfoque y EFE
miop









