Los únicos culpables de la crisis migratoria, económica y diplomática que se avecina son los miembros del partido Morena. Ellos, sin la ayuda ni consejo de nadie tomaron decisiones que obligaron a la nación más poderosa del mundo, Estados Unidos, a declarar terroristas a los cárteles del narcotráfico, que daría facultades para desplegar al Ejército estadounidense en nuestro país.
Los gobiernos de Morena han sido omisos a la inseguridad, tan es así que la percepción más alta la tienen ciudades que se encuentran en entidades gobernadas por ese partido político: Tabasco, Michoacán, Zacatecas, Chiapas o Sinaloa, de acuerdo con el último reporte de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU).
Más de 200 mil muertes desde el anterior sexenio han colocado al gobierno de Andrés López Obrador como el más violento de la historia reciente, y la inacción de la actual administración para combatir la inseguridad ha sido tan evidente, que dio pie al gobierno estadounidense para intervenir ante el poderío del crimen organizado, alimentado por la complicidad.
No es responsabilidad de la oposición respaldar los argumentos de Claudia Sheinbaum, quien lejos de establecer los términos para colaborar con el gobierno estadunidense se ha dedicado, a través de sus voceros, a descalificar a los mexicanos que se manifiestan a favor de que un gobierno extranjero resuelva los problemas de inseguridad que la administración morenista se niega a solucionar, y han condenado el término terrorista.
Mientras tanto, las plumas afines al régimen aseguran que la oposición sufrió una paliza y que por eso no apoyan a la mandataria, sin embargo, ese argumento está equivocado por completo y carece de toda objetividad porque el 54 por ciento de los votos fueron para la coalición oficialista y el 46 por ciento para la oposición, representando una diferencia menor a 10 puntos porcentuales; sin embargo, obtuvo una sobrerrepresentación avalada por las autoridades electorales y una mayoría calificada con chantajes y presiones, mientras los consejeros del INE denunciaban actas «planchadas», abriendo formalmente la posibilidad de un fraude electoral.
Por otro lado, las administraciones de Morena han tolerado la piratería china, la operación de agentes rusos en México para realizar tareas de espionaje contra Estados Unidos, ellos y nadie más decidieron enviar petróleo a Cuba, respaldar a la dictadura ilegítima de Nicolás Maduro y permitir la «invasión» centroamericana en nuestro territorio. Las decisiones tienen consecuencias.









