Esta premisa tan conocida no siempre es efectiva, mucho menos utilizada con eficiencia.
No pasa esto con el gobierno de Alejandro Armenta. Puede o no gustar su estilo, pero nadie puede regatearle dos aspectos fundamentales: valentía y argumento.
En la época de lo “políticamente correcto”, quien dice la verdad suele ser señalado por “agresivo”, “no amable” o “duro”. Sin embargo la realidad exige de sus autoridades justamente eso, que sepan mandar y hacer efectivo el poder por el bien del pueblo.
Y para lograrlo es esencial una adecuada estrategia de comunicación. No es en vano la afición del gobernador Alejandro Armenta por los videos, lo mismo para temas de seguridad, que de educación, salud, obras o problemas sociales.
En menos de un minuto imágenes y audio son el referente del avance en las tareas oficiales.
Tampoco en vano a las redacciones de los medios de comunicación llegan uno, dos, tres o hasta cuatro comunicados con la información del día previamente jerarquizada.
Tampoco en vano todos sus eventos son transmitidos en vivo a través de la señal del SICOM a lo largo y ancho del estado.
Este es sin duda una administración que comunica todo.
El resultado es que, si en breve deciden aplicar una medición en el rubro, seguramente los resultados reflejarán que la percepción ciudadana hacia el gobierno estatal combine confianza moderada con ciertas reservas, que siempre existen, sin embargo pesará una valoración positiva de la relación con los medios y la transparencia en el proceso informativo.
Un dato importante será conocer las preocupaciones sobre el abuso de poder, la forma en que se manejan las críticas y la responsabilidad en los ataques que recibe el gobierno, con el reto principal de fortalecer la consistencia del liderazgo y mantener una comunicación institucional que mantenga en primer sitio el diálogo y evite las descalificaciones.
Interesante sería un análisis a 120 días de iniciada la administración, para establecer los lineamientos a seguir, pero, más importante, reflejar lo que hasta ahora la estrategia de comunicación institucional ha hecho funcionar acertadamente.
Es suma la estrategia de comunicación de Alejandro Armenta es resultado de un trabajo en equipo.
Así lo exige la comunicación gubernamental, conjuntar conocimientos, voluntades, habilidades, pero sobre todo, despojarse de egos y que sea la lealtad quien marque el paso. Eso se ha logrado en estos meses.










