No es raro que los gobiernos deban llevar a cabo sus funciones mientras gestionan cierto nivel de desconfianza por parte de sus ciudadanos. Sucede en todo el mundo y varía entre los diferentes sectores de la sociedad. Nadie es monedita de oro y menos si hablamos de políticos, pero aún ellos saben que para poder sobrevivir en este coliseo romano que es la política necesitan un mínimo de confianza por parte de la ciudadanía.
Es cierto que el listón en México está muy bajo y que los políticos han alcanzado un nivel de cinismo que algún día se estudiará como un fenómeno social. Pero estoy convencido que hay un punto de no retorno que cada vez está más cerca, un lugar en el que no alcanzarán los aplausos comprados con frutsis y tortas de queso de puerco para sobrevivir políticamente. Muy pronto ya no será tan fácil que un político se desgarre las vestiduras y diga está en contra del nepotismo, por dar un ejemplo, mientras la mitad de su familia vive cínica y descaradamente de nuestros impuestos. O que algún otro nos venda su gloriosa lucha socialista, austera y franciscana mientras viaja en primera clase a Europa, por dar otro ejemplo.
Los políticos y los partidos ya deberían empezar a poner atención en aquellos sectores de la sociedad que no representan su “voto duro”, sectores que aunque nunca han sido aplaudidores tampoco les confrontan permanentemente, esos hombres y mujeres que le piden muy poco al gobierno y que el gobierno normalmente no les da nada, pero como se dedican a su quehacer diario para sacar adelante a sus familias. Si bien no esperan nada, todavía conservan un mínimo de confianza en el sistema, en que los que gobiernan saben más o menos lo que hacen y con un poco de trabajo duro esto podría ir mejor. Pero esto no durara para siempre, la poca confianza se está evaporando.
El sector empresarial mexicano, como muchos otros, ha sido ignorado sistemáticamente por el gobierno de la 4T, no me refiero a llevar a los ultramillonarios a desayunar tamales de chipilín mientras les venden boletos para la rifa de un avión, ellos no son ni representan a la mayoría de los empresarios mexicanos. Uno de los errores más grandes de la 4T ha sido no entender que los empresarios en México son hombres y mujeres que en su inmensa mayoría la sufren para llegar a fin de mes, que mantienen sus negocios funcionando con mucho trabajo, creatividad y sacrificio. Y aunque en Palacio Nacional saben que el sector empresarial mexicano en más de un 98% está integrado por micro, pequeñas y medianas empresas, han invisibilizado sus necesidades sólo porque no encajan en su ideología, y también porque no dan mayores problemas y pagan sus impuestos.
Pues ese sector empresarial de a pie está llegando al punto de no retorno, está perdiendo la poca confianza que tenía en el gobierno y en su desempeño. La autoridad podrá voltear para otro lado e ignorarlos nuevamente, pero alguien debería decirles que esta vez deberían prestar atención. Fue a través de la COPARMEX que este sector habló, y hace sentido si entendemos que esta organización además de ser un sindicato patronal, es el ecosistema empresarial más poderoso de México, presente en 102 ciudades, representando a más de 36,000 empresarios de todos los sectores y de todos los tamaños que generan casi 5 millones de empleos y el 30% del PIB.
Gracias a su tamaño y a la articulación con sus socios, la COPARMEX tiene la capacidad de generar data muy valiosa, información estratégica que usa con inteligencia en sus acciones y que, muchas veces, ayuda a sus empresarios a tomar decisiones para gestionar mejor los complejos vaivenes de nuestro andar económico, político y social. Producto de esta capacidad de generar información nace hace varios años #DataCoparmex, una radiografía muy clara del estado de las cosas en nuestro país, datos que pueden ser desagregados por estados a partir de información obtenida con socios en todo México. #DataCoparmex revisa un conjunto de 10 indicadores que muestran de forma sencilla cuáles son los retos en temas económicos, laborales, estado de derechos y desempeño gubernamental.
Los datos obtenidos también sirven para contrastar los datos oficiales. Recuerdo mis tiempos como presidente de COPARMEX Puebla, cada vez que publicábamos los resultados de #DataCoparmex, algunos medios tomaban los indicadores más “taquilleros”, principalmente los que tenían que ver con inseguridad, economía y desempeño gubernamental, y que nunca coincidían con la visión dinamarquesa de los gobiernos, para armar buenos debates y alguna que otra polémica. Pero el objetivo de #DataCoparmex no era evidenciar a la autoridad, como toda Data que se respete su función principal es servir para tomar mejores decisiones, pero en un escenario político donde la piel es tan delgadita y tomar buenas decisiones es una práctica extinta, las cosas no siempre salían bien.
Pero la COPARMEX no está en un concurso de popularidad, ni que fuera candidata a juez, hace lo que corresponde acorde a su función, a sus principios y a sus valores, y ha seguido repitiendo este ejercicio, básicamente porque es una herramienta fundamental para el sector y para cualquiera que piense que la información es valiosa y debe aprovecharse.
Pues bien, hace unas semanas ha sido publicada la edición más reciente de #DataCoparmex con información levantada durante el último cuatrimestre del 2024, y en ella hay un indicador muy relevante que ha activado las alarmas, el indicador que mide el #AnimoParaInvertir en México y que se ha ido al suelo. Sólo el 38.3% de los socios de COPARMEX considera que este es un buen momento para invertir. Con respecto al año anterior la caída es del 12.8%. Un nivel muy inferior al 50% que confirma una durísima pérdida de confianza traducida a una postura negativa hacia la inversión.
Les recuerdo dos cosas, la COPARMEX está integrada por empresarios de todos los sectores y de todos los tamaños, y la segunda es que esta información fue levantada previamente a que iniciara la aplicación de aranceles de Donald Trump. No le demos vueltas, es la respuesta del sector ante la incertidumbre generada por las reformas judiciales, la creciente inseguridad, los arranques autoritarios y las dificultades para tener acceso a energía. La caída ha sido brutal, la pérdida de confianza ha llegado a los niveles que sólo se vieron durante la pandemia en 2020. Un dato que contrasta con el discurso oficial y que, más allá de la retórica propia de la política, nos debería preocupar porque no pareciera que se estén tomando acciones para contrarrestar esta desconfianza del sector empresarial, reitero que estamos hablando de un sector en el que más del 98% lo integran micro, pequeñas y medianas empresas. Así que no pueden venir a vender la moto de que son los fifís o la mafia del poder la que no confía en el gobierno.
#DataCoparmex nos ofrece dos indicadores más que pueden ayudarnos a entender la magnitud de la caída, el primero es #MásSeguridad en donde vemos que el 50.1% de los empresarios han sido víctimas de algún delito. Y el segundo es #MarcajeAMiGobierno en donde sólo el 39.6% aprueba a su gobierno. Son dos indicadores que leyéndolos junto al de #AnimoPara Invertir se entienden mejor.
La trascendencia de estos indicadores, más los otros 7 de #DataCoparmex, está en la oportunidad que nos ofrecen para comprender los desafíos y oportunidades del sector. Las autoridades en los diferentes niveles de gobierno pueden coincidir o no con ellos, pero no deberían despreciar la oportunidad de contrastarlos con lo que les informan. Dejemos de tomarnos cualquier opinión o crítica como algo personal, veámoslo como una oportunidad para trabajar en conjunto en todos los temas que impulsen el desarrollo inclusivo de México, desde fortalecer la seguridad en todo el país hasta garantizar un entorno propicio para el desarrollo empresarial.
Juan José Sierra, presidente de COPARMEX Nacional, dijo recientemente que los resultados de #DataCoparmex deberían ser fundamentales para impulsar agendas públicas, tanto locales como nacionales, que estimulen la inversión, la generación de empleo y el emprendimiento. No los echen en saco roto. Si quieren mantenerse en el poder es fundamental empezar a escuchar a otros sectores diferentes a los que siempre les han aplaudido, tomar medidas institucionales para corregir el rumbo y tratar de recuperar la confianza de aquellas personas que han arriesgado todo lo que tienen para apostarlo por México.
Los resultados de #DataCoparmex están a disposición de todos, es interesante echarse un clavado en ellos y revisarlos, hacer una sana comparación entre los estados y entender las tendencias. Cualquiera que esté interesado puede revisarlos en la página oficial de COPARMEX Nacional. Puede servirles de aperitivo en lo que llega la próxima actualización de los indicadores, no quiero ser aguafiestas, pero me parece que el impacto negativo de la Elección en el Poder Judicial será durísimo y vamos a ver cómo pega la implementación de los aranceles de Trump.
Seguro que no nos vamos a aburrir.
¡Un abrazo!
Rubén Furlong Martínez
Los leo en X: @RubenFurlongM










